Las Martas vuelan alto

Marta Ortega (izquierda) y Marta Marrero. / irene marsilla
Marta Ortega (izquierda) y Marta Marrero. / irene marsilla

La Fonteta acoge esta semana a las mejores parejas del World Tour | «Me había retirado del tenis por una lesión y empecé en esto por una amiga. Me entró el gusanillo por competir y llevo diez años», afirma Marta Marrero

MOISÉS RODRÍGUEZVALENCIA.

El World Padel Tour ha aterrizado esta semana en Valencia. Alfafar y Beniparrell ha acogido las rondas previas y desde el viernes las principales partidas se han trasladado a la Fonteta. Sobre el parqué donde ha triunfado esta temporada el Valencia Basket se asienta la pista donde las mejores palas del mundo se exhibirán entre hoy y mañana. Con suspense, pero las Martas aseguraron su pase a la semifinal de este sábado. Son Marta Marrero, exprofesional del tenis, y Marta Ortega, que compagina su sueño de ser médico con hacer carrera en el pádel.

«Hace años ya jugamos juntas... cuando ella estaba estudiando turismo. ¡Ya hace de eso! Tenía ganas de hacer pareja con ella porque tenemos formas muy parecidas de ver la competición y la vida», afirma Marta Ortega cuando se le cuestiona si es complicado adaptarse a una jugadora que viene del tenis. Porque esta es la segunda carrera deportiva de la otra Marta. De Marta Marrero, canaria afincada en Barcelona, que había colgado la raqueta por una lesión de tobillo: «Tuve que pasar por el quirófano y después de un año no acababa de recuperarme, así que decidí dejarlo».

Se centró en sus estudios de turismo y en dar clases en una academia de pádel, sin sospechar que esa era una nueva vía para competir. «Empecé por casualidad, porque una amiga me propuso probar. Pero me entró el gusanillo y al principio los torneos eran territoriales. Competir por Cataluña era más sencillo y luego, cuando era a nivel nacional, por la Península. No era tan duro como el circuito WTA. Llevo diez años», explica Marrero, de 36.

«He hecho baloncesto, hípica o windsurf, pero en mi casa se juega a pádel», indica Marta Ortega La modalidad está en plena expansión internacional y no deja de lado el objetivo de ser olímpica

Marta Ortega sí que empezó en el pádel. Bueno, en lo profesional. Porque ella ha sido muy deportista desde niña. Había probado con la pala con seis o siete años. «En mi familia se ha jugado siempre a pádel y muy bien, eso lo hizo más sencillo. Al principio me salía de la pista porque no me tiraban la pelota o porque las fallaba siempre. Ahora son ellos los que no quieren jugar conmigo», bromea la madrileña de 22 años, que eso sí, probó otras modalidades como el baloncesto, la hípica o el windsurf antes de decantarse por la pala.

Las Martas forman pareja desde este año en el World Padel Tour. Marrero es la número uno, aunque acabarán igualadas la temporada. «Esto es como el tenis, que vas defendiendo puntos, y yo tengo más de la campaña anterior», precisa la canaria, que también se refiere a otras diferencias, las que hay entre hombres y mujeres en los dos deportes donde ha sido profesional: «En el tenis se han equiparado en los Grand Slam, pero sigue habiendo. En el pádel también. Se han acortado las diferencias, este año sólo hay dos o tres torneos que no jugamos. Y a nivel de premios tampoco estamos equiparadas con ellos. Se trata de ir disminuyendo esa distancia", apunta Marta Ortega.

También hablan ambas jugadoras del pádel en global y aseguran de que es un deporte en crecimiento a nivel Mundial. «En las provincias del norte ahora hay una fiebre por este deporte y a nivel internacional también se está creciendo. En Suecia, en las rondas finales se ha congregado a 4.000 personas y nos decían que iban a abrir bastantes pistas», indica Marta Marrero. Su compañera se refiere a objetivo de cualquier deporte, entrar en el programa de los Juegos Olímpicos: «Eso sería lo ideal. Hay que cumplir una serie de criterios, quedan pasos por dar, pero nos consta que es un objetivo que se está peleando, que no tienen dejado de lado».