EN FEMENINO

Ingrid Algar: «Al principio pensé que este no era mi deporte»

Ingrid Algar, durante la final del Campeonato de Europa. / diego dolan
Ingrid Algar, durante la final del Campeonato de Europa. / diego dolan

La de Moncada, que procedía del atletismo, ha conquistado Europa: «Llenamos el Central con 9.000 personas. Increíble»

ALBERTO MARTÍNEZ

Hace nueve días, las Leonas protagonizaron varias imágenes históricas. No sólo se proclamaron campeonas de Europa por séptima vez, sino que rompieron todos los registros en la grada. 8.900 espectadores llenaron el Estadio Central de la Universidad Complutense de Madrid. Récord de asistencia a un partido de rugby femenino en España. Ingrid Algar, de 21 años, continúa saboreando el triunfo ante Holanda en la final. La jugadora de Moncada se hace fuerte en la selección nacional.

-La selección española ha vuelto a exhibir su poderío en Europa. ¿Cómo se siente?

-España lleva cuatro Campeonatos de Europa consecutivos y siete en total. Estamos muy contentas de volver a ganarlo y seguir demostrando que tenemos nivel para jugar en otras ligas. Personalmente ha sido mi primer Europeo. Lo celebramos con toda la afición. Vino mucha gente a vernos y cualquier persona se acercaba a darte la enhorabuena. Y también teníamos familiares y amigos por allí.

LAS CLAVES «Podemos hacer disfrutar siendo un equipo femenino. Vivimos el rugby igual que los chicos» «Desde que me fui he seguido muy de cerca la liga valenciana y sé que el rugby está creciendo»

-¿Es su mayor logro?

-Sí, porque aparte sólo tengo dos subcampeonatos europeos con la selección sub-18 de rugby 7.

-El éxito también se trasladó a las gradas con el récord de asistencia. ¿Orgullosa?

-En el anterior partido que jugamos en el Central fuimos 3.400 personas y nuestro objetivo era batirlo. Pero llenamos el estadio con casi 9.000 personas. Fue algo increíble e inesperado.

-¿Esto significa que algo esta cambiando en el deporte?

-Podemos hacer disfrutar también al público siendo un equipo femenino. Cada vez más gente se da cuenta. Vivimos el rugby igual que los chicos.

-Además, el combinado nacional femenino da más alegrías que el masculino.

-Cada año estamos subiendo más nuestro nivel de juego y ahora mismo tenemos un objetivo, que es la Copa del Mundo de 2021 en Nueva Zelanda. Queremos llegar ahí en las mejores condiciones.

-Precisamente, ahora está concentrada con la selección.

-Sí, para preparar la siguiente etapa de las World Series, que es en Japón el 20 y el 21 de este mes. El objetivo es el preolímpico europeo que se disputa en Kazán el 13 y 14 de julio.

-¿Cuántas valencianas formaron parte del grupo que conquistó el Europeo ante Holanda?

-María Ahis, María Calvo y yo. Nos sentimos las tres muy orgullosas. Yo siempre he jugado en contra de María Ahis y María Calvo. Y juntarnos las tres y encima ganar nos enorgullece un montón.

-En 2006, España fue excluida del Seis Naciones femenino, que quedó limitado a los mismos países que compiten en el torneo masculino. ¿Se les queda pequeño el Seis Naciones B?

-El Seis Naciones es un torneo privado, pero España está demostrando que tiene nivel para jugar en esa liga. Nos hemos enfrentado en varias ocasiones a Gales, Escocia e Italia, que son equipos del Seis Naciones, y les hemos llegado a ganar. Se oyen muchos rumores de que puede haber cambios, pero no se afirma nada. Queremos seguir en el nivel que estamos sin bajar los brazos.

-Usted se formó en la cantera del CAU. ¿Cómo lo recuerda?

-Sí, empecé a los 13 años a jugar y estuve cuatro años en la cantera del CAU. A los 17 decidí marcharme a Madrid y me incorporé al Sanse Scrum.

-¿Cómo empezó?

-Vinieron a mi instituto para promocionar el rugby. Al principio pensé: «Este no es mi deporte». Yo hacía atletismo. Pero el ver a mi mejor amiga jugando me creó un interés y me hizo ir a verla jugar y querer probarlo. Entonces decidí que el rugby sería mi deporte.

-¿Entonces tuvo ciertas dudas al principio?

-Sí. Era un deporte de contacto y yo nunca había hecho contacto. Venía de hacer atletismo y no tienen mucho que ver. Pero ver a mi mejor amiga ahí hizo que quisiera probar. Aunque mis padres en ese momento tampoco me apoyaban mucho, fue Sergi Muñoz, uno de mis entrenadores y al que siempre tengo presente, el que me incitó y convenció a mis padres de que yo tenía carácter para jugar a rugby. Pero fue decisión mía seguir en este deporte. Por alguna razón mi instinto dijo que apostara por el rugby. Ahora mi madre me dice que tomé la mejor decisión.

-Les Abelles se medirá al Sanse Scrum, su equipo, en una batalla por una plaza en División de Honor. Hasta la fecha no ha habido ningún equipo de la Comunitat en la máxima categoría femenina. ¿Una lástima?

-El rugby en la Comunitat ha ido mejorando muchísimo. Cada vez hay más chicas. Desde que me fui, he seguido muy de cerca la liga valenciana y sé que el rugby está creciendo.

-María Calvo juega en el Cisneros y es de Moncada como usted.

-Nos llevamos muy bien desde hace un montón de años. Somos del mismo municipio igual que Teresa Bueso, que vive en el pueblo de al lado y también es internacional con nosotras. Teresa es un referente para mí. He jugado con ella desde que empecé en el rugby y siempre me he fijado en las cualidades que tiene. Es una persona que cada día te asombra.

-¿Se plantea marcharse a una liga extranjera?

-Bueno, nunca he cerrado esa puerta. A corto plazo no lo sé, pero no cierro la puerta a irme un año y jugar otra liga. Si me voy en algún momento, sería a Francia o Inglaterra. Allí hay mucho más rugby femenino y las ligas son mayores.

-¿Piensa en los Juegos de Tokio?

-Sí, claro. Mi objetivo a largo plazo es estar en unos Juegos. Nunca llegué a pensar que estaría en la selección. Teresa es un referente para mí y, cuando debutó con España, dije: «¿Por qué yo no puedo?». A raíz de eso y de alguna convocatoria con la sub-18, empecé a creerme que podía llegar a la absoluta. ¿Y ahora que el rugby se ha hecho olímpico, por qué no puedo ir a unos Juegos? A día de hoy es uno de mis sueños.

-¿Cómo se valora la figura de la mujer en el mundo del rugby?

-Hace muchos años se decía que el rugby sólo era para hombres y que las mujeres no debíamos estar jugando, sino en casa. Son frases que escuchas. Pero eso está cambiando. Estamos haciendo ver que las mujeres también valemos para el deporte y podemos llegar muy alto.