«Ahora voy a por el Individual»

De la Vega, ayer en el parque que hay junto al frontón de Almussafes donde se formó. / juanjo monzó
De la Vega, ayer en el parque que hay junto al frontón de Almussafes donde se formó. / juanjo monzó

«Mis padres son muy aficionados a la pilota. Me han aconsejado que disfrute y que no descuide los estudios», apunta Lluís de la Vega

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

El despertador de Lluís de la Vega no sonó ayer a las 7. Se permitió un lunes sin ir a la Facultad de Psicología. La celebración de su primera Lliga de escala i corda, que también empezó más tarde de lo previsto, se alargó: «Habíamos reservado mesa a las 14 horas (momento en que aún estaba en Pelayo) y nos tocó comer en una pizzería. Y tampoco me pasé tanto...». El día después, al joven pilotari le despertó el reloj biológico. Eso sucedió sobre las 10.30 horas. Desayunó y se recreó en cómo la prensa relató su gesta del domingo.

«Me ha gustado lo del hombre de hielo», admite. El titular de la crónica publicada por este diario se gestó en un comentario entre Pedro -que hizo de home bo en la final- y Carlos, que actuó como feridor del equipo de De la Vega. Del jovenzuelo de 20 años que ha ganado uno de los trofeos más relevantes de la pilota profesional todos destacan su frialdad. «¡Para nada! Cualquiera se pone nervioso en una situación como la final de la Lliga. La verdad, yo un poco menos», puntualiza.

El trofeo está en la mesa del comedor de casa, donde sus padres volvieron a felicitarle ayer por la victoria junto a Félix y Nacho. «He tenido un equipazo», admite, reconociendo también la labor de sus compañeros. Luis e Irene son grandes aficionados a la pilota y pilares del joven en su incipiente carrera. «Él ha jugado. Mi madre no, pero le encanta. A veces se van a ver partidas aunque no juegue yo. Estuvieron en las dos de la semifinal entre los equipos de Pere Roc II y Puchol II. ¿De espías? ¡Para nada!», señala.

A Lluís de la Vega siempre le ha gustado el deporte. Empezó con el fútbol con los amigos y disfruta con el pádel, pero eligió la pilota. «Igual porque destaqué pronto. Mis padres siempre me han aconsejado que la disfrute y que no descuide los estudios», subraya. Y eso ha hecho... hasta ahora, cuando su preparación para el trinquet consume ya algo más de tiempo que los libros.

En su formación como pilotari, hay una figura básica: su padre. Ambos han compartido horas y horas de deporte. «Hemos jugado a basket, fútbol, tenis... pero sobre todo, a frontón. Acondicionó un frontonet en casa de mis abuelos en Antella. Y luego nos pasamos a la pelota de tec aquí en Almussafes», indica. De la Vega ama esta modalidad, incluso por encima de la escala i corda. Cuando en ese sentido se le pregunta si envidia a los vascos, da un tirón de orejas a la afición valenciana: «En las finales el trinquet se llena, pero en el día a día falta ambiente. No apreciamos lo que tenemos».

Califica la Lliga que un sueño cumplido y tiene claro el siguiente. «Ahora voy a por el Individual. Son los dos torneos que siempre he querido ganar», apunta: «Aún tengo que mejorar en la fuerza y regular los fallos». Ha de trazar con Fageca su preparación para el mano a mano que arrancará a finales de mayo. El objetivo es pelearlo, pero no se moja en cuándo estará en condiciones de conquistarlo: «Ojalá pudiera adivinar el futuro». Sobre eso, De la Vega, el campeón de hielo, 'iceman', tiene claro que quiere opositar para bombero. «Como mi padre. Me gusta y dispones de tiempo. ¡'Waterman'!», bromea con media sonrisa.