EN FEMENINO

«La gente me decía que iba a parecer un chico»

Bárbara Pardo, durante una prueba. / jonas pravia
Bárbara Pardo, durante una prueba. / jonas pravia

«A mis amigas les sorprende que tuviese el valor de ir cada día a remar siendo la única mujer del club», dice la piragüista Bárbara Pardo

ALBERTO MARTÍNEZ

Siendo una niña tocaba el clarinete. Le apasionaba la música. Y lo sigue haciendo, ya que le ayuda a desconectar. Pero su orden de prioridades cambió. Actualmente, Bárbara Pardo vive volcada en el piragüismo, un deporte que la ha conducido hasta Sevilla. Cumple su segunda temporada en el centro de alto rendimiento ubicado en la capital hispalense. La joven de Antella, de 19 años, se colgó ayer la medalla plata en el Campeonato de España de Invierno sub-23. Lucha contra los prejuicios y enseña al mundo su potencial.

-¿Cómo es su vida en Sevilla?

-Me llamaron para venir a formar parte del equipo nacional femenino de kayak y decidí venir. El primer año, con los cambios, es un poco complicado compaginar los estudios y el deporte. Pero una vez te adaptas junto a las compañeras, con las que hay muy buen rollo, se lleva bien. Sevilla es una de la mejores láminas que existe en Europa para remar, aparte del buen clima. Entreno de lunes a sábado una media de seis horas.

LAS CLAVES «Ha crecido mucho, pero tienen la visión de que el piragüismo deja la espalda y los brazos muy grandes» «No es normal que vayas a competir representando a tu país y te tengas que pagar el viaje»

-¿En qué modalidad compite?

-En kayak desde siempre. Empecé a los 12 años. Es un deporte minoritario, pero en Antella hay un río que está en perfectas condiciones para practicar este deporte. Lleva más de 50 años el club de piragüismo de allí. Un año, mis amigas se apuntaron al curso de verano y decidí apuntarme con ellas. Hice mi primera regata a los tres meses y quedé segunda. Poco a poco, fui conociendo a gente a nivel nacional y ganando regatas autonómicas. También me subí al podio en las nacionales. Me gustó y aquí sigo.

-¿A sus amigos de Antella les sorprende su evolución?

-Después de apuntarme, todas mis amigas lo dejaron y yo era la única chica que estaba en el club. Les sorprende mucho que tuviese el valor y el sacrificio de ir cada día siendo la única chica y que haya crecido tanto en un pueblo tan pequeño y en un club con instalaciones que permiten hacer lo mínimo. Sigo formando parte del club. También remaba la hija de mi entrenador, pero lo dejó. Soy la única chica.

-¿Por qué hay pocas personas que lo practiquen?

-Los cursos de verano se hacen durante tres meses y ahí sí que se apuntan muchos niños y muchas niñas, pero luego tienen la visión de que el piragüismo es un deporte de verano y que no se puede practicar en invierno porque hace mucho frío. Entonces no se queda prácticamente nadie. Es una pena.

-¿Y cuesta ver mujeres?

-La verdad es que sí, aunque en los últimos años ha crecido muchísimo. También tienen la visión de que el piragüismo deja la espalda y los brazos muy grandes. Cuando empecé, la gente me decía que se me iba a quedar la espalda muy ancha e iba a parecer un chico. Yo respondía: «Si es lo que me gusta, me da igual». Conozco a chicas que lo practicaban pero no querían hacer los trabajos específicos de fuerza en el gimnasio.

-Pues la espalda es fundamental en el piragüismo.

-Básicamente se rema de tronco, con la cadera y el tronco. Los brazos acompañan y hacen fuerza, pero es más de tronco que otra cosa.

-¿Piensa en los Juegos de Tokio?

-No. Me queda muy cerca por ser lo joven que soy. En el piragüismo alcanzas tu máximo nivel sobre los 26 años. Yo estoy introduciéndome en la categoría de los grandes referentes, por lo que me queda muy cerquita Tokio. París es el momento perfecto. Estoy entrenando para poder llegar a algo así en un futuro. Pero también te tienes que poner objetivos a corto plazo. Mi objetivo es seguir compitiendo a nivel internacional, ir destacando y algún poder llegar a los Juegos.

-Maialen Chourraut se colgó el oro en los Juegos de Río y el bronce en Tokio. ¿Es su referente?

-Ella compite en la modalidad de eslalon. Pero dentro del piragüismo de aguas tranquilas, tenemos al máximo medallista olímpico español, que es David Cal. Y después también está Saúl Craviotto, que tiene cuatro medallas olímpicas. Tengo esos referentes. Saúl es una persona muy humilde y cercana y hablas con él y te explica sus experiencias y vivencias. Estuvo a punto de retirarse antes de los Juegos de Río y llegó a Río y cogió dos medallas olímpicas.

-Pese a ser minoritario, el piragüismo es el segundo deporte que más medallas ha dado a España en la historia de los Juegos por detrás de la vela. Resulta sorprendente.

-Es curioso. Es un deporte que está creciendo y dando cada vez más resultados. Aunque el apoyo que tengamos sea mínimo, pueden conseguir cosas grandes. Otros deportes que tienen muchísimos más recursos aún no han llegado a dar el resultado que hemos dado nosotros, que tenemos más dificultades a la hora de conseguir patrocinios. España ahora mismo es una de las potencias mundiales.

-¿La situación del piragüismo en España es muy precaria por la falta de ayudas económicas?

-Ahora, después de los Juegos de Río, ha crecido bastante la economía en la Federación a raíz de los resultados que se obtuvieron, pero hubo una época muy mala en que nos teníamos que pagar los campeonatos internacionales. Ahora mismo, si vas al Mundial, no te lo tienes que pagar. Pero si vas al Europeo, sí te lo tienes que pagar. Hemos avanzado, pero seguimos un poco estancados económicamente. No es normal que vayas a competir representando a tu país y te tengas que pagar el viaje y cubrir todos los gastos.

-¿A usted le ha tocado cubrir sus gastos en algún desplazamiento?

-Yo por suerte no me he tenido que pagar aún ningún viaje porque siempre me he clasificado directamente para el Mundial.

-¿Esta situación ha provocado que mucha gente tire la toalla?

-Sí. Este año han aumentado las plazas de residencia en los centros de alto rendimiento. Pero hasta entonces había muchísima gente que destacaba y se quedaba en casa. Mucha gente se ha quedado por el camino porque no ha tenido la suerte de que lo hayan llamado.

-¿De que logro se siente más orgullosa?

-En júnior quedé subcampeona del Mundo en 2017 y el año pasado quedé octava en el Mundial absoluto.

-¿Qué estudia?

-Criminología. Vine a Sevilla con 17 años, cuando iba a empezar la carrera. Me viene bien para presentarme en un futuro a las oposiciones para Policía Nacional. Me gusta mucho la inspección dentro del cuerpo de policía. Es un trabajo que da mucha flexibilidad a la hora de entrenar si sigo en el deporte. Me parece muy buena opción.