El frontón de El Puig disfruta con la última partida de Barriola

Genovés II y Barriola, ayer en El Puig. / valnet
Genovés II y Barriola, ayer en El Puig. / valnet

M. RODRÍGUEZ EL PUIG.

«Hace unos días jugué mi última partido profesional, y de momento tengo la intención de que este sea el último». Sonriente, amable y después de hacerse infinidad de fotos, el mítico Abel Barriola colgó, en teoría, los guantes. Estuvo en Valencia recuperándose de una lesión y quería despedirse de la Comunitat. Lo hizo entre las tres paredes del frontón de El Puig y frente a Genovés II, al que acabó derrotando 41-36. Campeón del manomanista, del cuatro y medio y de parejas, el navarro se tomó en serio el encuentro de ayer: «Creo que hemos dado un buen espectáculo, estaba preocupado por ello. Estuve entrenando el viernes con Fageca. La pelota a mí me lo ha dado todo y mi forma de verlo es dejarlo en un momento en el que todavía estés en lo más alto».

La cancha volvió a llenarse para la tercera de las partidas especiales de duelos entre valencianos y vascos que este año está programando la Penya de Pilotaris Amics del Frontó de El Puig por su 50 aniversario. «Estoy muy agradecido al club por haber contado conmigo. Llevaba mucho tiempo sin jugar a esta modalidad, desde 2015, porque el año pasado estaba lesionado», comentaba José Cabanes 'Genovés II', con su habitual autoexigencia: «He fallado tres o cuatro saques que no tocaban y luego me ha costado... aunque siendo honestos el resultado habría sido el mismo».

La realidad es que ambos jugadores ofrecieron un recital que dejó satisfecha a una afición que volvió a llenar la cancha de El Puig. Los dos fueron más incisivos con su saque y, lógicamente, su pelota, la que mejor se adaptaba a estilos de juego tan diferentes como el vasco y el valenciano para un mismo deporte. «Genovés II y su padre, así como muchos otros pilotaris valencianos son muy apreciados en el País Vasco», admitió Barriola, antes de despedirse amablemente para seguir atendiendo a los aficionados.