Carambolas hacia la élite

Concentración. Javier Palazón se prepara para golpear la bola./ Jesús Montañana
Concentración. Javier Palazón se prepara para golpear la bola. / Jesús Montañana

Los tres valencianos han logrado situarse en la cima del billar español y, desde hace años, buscan dar el salto al panorama internacional para difundir la modalidad a tres bandas y convertir su pasión en una profesión | Javier Palazón se alzó con la Copa del Mundo en Bélgica y el subcampeonato de España. Carlos Anguita y Jorge Cantó, bronce

MANUEL MORERAValencia

El billar francés es una modalidad que consiste en tocar con tu bola las otras dos y, además, golpear tres bandas de la mesa. La dificultad del juego lo ha convertido en un deporte minoritario incluso para los amantes de las carambolas. Su práctica ha quedado reducida a clubes y ateneos, y su difusión en España es muy escasa.

El deporte del taco tiene que batallar contra todas las dificultades propias de actividades minoritarias; además, también tiene que luchar contra el estigma social, contra el prejuicio de que el billar solo es un juego de pubs. «Me gustaría que vinieran al club de Paiporta o al de Valencia. Podrían ver que en las instalaciones no se puede beber alcohol, no se puede fumar, no se pueden entrar vasos de cristal, no se puede hablar. Es un deporte como otro cualquiera», replicaba Palazón.

Su compañero de club Carlos Anguita tuvo que enfrentarse a la visión negativa que padece el billar: «Con mi padre nunca ha habido ningún problema, mi madre sí que me decía que eso no era un deporte, que era algo de bar. No tiene nada que ver, una cosa es ir un sábado por la tarde a tomarte una copa con tus amigos y otra es competir de manera oficial».

El billar mantiene el estigma de ser considerado un juego de bar y no un deporte

Palazón y Anguita competirán en Corea a nivel profesional. Cantó espera su oportunidad

La Federación intenta ayudar lo máximo posible a los billaristas. Javier Palazón y Carlos Anguita pudieron desarrollarse en un centro de alto rendimiento y les costean las competiciones internacionales; sin embargo, es necesario aumentar las prestaciones para su difusión. «Sería conveniente repartir más las ayudas y becas, sobre todo para que la gente joven tenga ese impulso. Por desgracia, el fútbol, el tenis y el baloncesto lo abarcan casi todo», aseveraba el alicantino Jorge Cantó

Javier Palazón se alzó con el subcampeonato y Carlos Anguita y Jorge Cantó lograron el bronce. Por desgracia, no reciben ningún tipo de ayuda para las competiciones nacionales, en las que todos los gastos corren de su cuenta. «Los premios a nivel nacional no son muy altos. Si no haces un buen papel y no llegas hasta semis, entre desplazamiento, hotel y comida te cuesta dinero jugar el torneo. Yo tengo mi trabajo y me lo puedo permitir. Trabajo en el aeropuerto de conductor de autobuses y me tengo que organizar alrededor del billar, es imprescindible. A principio de mes cojo el calendario de torneos, para cuadrarlo con los turnos de trabajo y competir lo máximo posible», comentaba Cantó para explicar su camino hacia la profesionalización.

Javier Palazón y Carlos Anguita han logrado, por fin, transformar su pasión por el billar en una profesión con la que ganarse la vida. El primero se convirtió hace unas semanas en el segundo español, tras Dani Sánchez, en ganar una Copa del Mundo. El segundo es, a sus 22 años, una de las mayores promesas. Ambos han sido fichados para la liga psrofesional que se creará en Corea, país donde el billar a tres bandas atesora una gran fama, hasta el punto de que cuenta con canales de televisión especializados. Pese al gran salto que significa esta nueva competición, se han tenido que enfrentar a los escollos de la Unión Mundial de billar: «Tanto Carlos como yo vamos a estar sancionados por la Unión Mundial porque no han llegado a un acuerdo con los organizadores de la liga de Corea. Van a sancionar a los jugadores que se van para allá», se lamentaba Palazón.

Precisión. Carlos Anguita busca el golpe exacto para completar la jugada.
Precisión. Carlos Anguita busca el golpe exacto para completar la jugada. / LP

Calidad. Jorge Cantó dirige su taco para alejar su bola de una de las bandas.
Calidad. Jorge Cantó dirige su taco para alejar su bola de una de las bandas. / LP