El Canyamelar no logra saldar su deuda y asume que se le dará por perdido el próximo partido

A. M. C.

valencia. El Canyamelar se resigna. «No ha podido ser. Seguimos trabajando y esperamos conseguirlo pronto», admitía anoche Manolo Gómez, presidente del club. La entidad valenciana disponía hasta ayer de plazo para saldar una deuda de 11.000 euros. De lo contrario, tal y como avisó la Federación Española, se le dará por perdido por 0-10 el partido de este sábado ante el Rocasa. La directiva trató por todos los medios de obtener el dinero, aunque sin éxito. Asume el castigo.

El Canyamelar entiende que la normativa es nítida, por lo que resulta difícil que la Federación conceda una prórroga. En cualquier caso, el Comité de Competición prevé reunirse hoy. El conjunto valenciano no es el único de la Liga Guerreras que se encuentra en esta delicada situación financiera. La deuda de 11.000 euros corresponde a la acumulación de diferentes sanciones recibidas durante la presente temporada al no poder pagar, entre otros gastos federativos, a los árbitros en los partidos disputados como local.

A principios de la semana pasada, el Canyamelar recibió la notificación de Competición. Se encendió la luz de alarma y el club valenciano llamó a numerosas puertas con tal de obtener el dinero. Los dirigentes lamentan los retrasos en el cobro de ayudas públicas y reclaman cerca de 70.000 euros en concepto de subvenciones de la Generalitat, la Diputación y el Ayuntamiento.

Las Administraciones Públicas, teniendo en cuenta la situación límite del Canyamelar, han buscado la manera de agilizar el pago de una parte de las subvenciones, pero no han culminado a tiempo los procesos burocráticos. Paralelamente, el club ha contactado con bancos con las esperanza de obtener un crédito utilizando como aval las ayudas públicas pendientes, aunque las gestiones no han fructificado. Además, ante la falta de patrocinadores, hay conversaciones abiertas con tres empresas privadas. Pese a que la Federación dé por perdido el partido del sábado, la entidad valenciana pretende saldar la deuda pronto para evitar que las sanciones se repitan.