A 140 a bordo de unos esquíes

La valenciana Mireia Vázquez Ronda. / i. marsilla
La valenciana Mireia Vázquez Ronda. / i. marsilla

La valenciana Mireia Vázquez se estrena en el equipo español de deportes de invierno | «Me gusta la velocidad. Imagínate, que podría adelantar a un coche por la autovía. Iré paso a paso, pero el sueño es llegar a unos Juegos»

MOISÉS RODRÍGUEZ

valencia. A Mireia Vázquez Ronda, sus padres la apuntaron a esquiar igual que otras familias inscriben a sus hijos a fútbol, balonmano o atletismo. «Tengo un hermano gemelo y nos metieron a los dos para que hiciéramos un poco de deporte», recuerda. Así, sin darse cuenta, empezó a competir y ha acabado descendiendo montañas a toda velocidad a bordo de unos esquíes.

«Me han medido en tramos cortos y daba 104... pero se puede llegar a 120 o a 140. ¡Imagínate que vas por la autovía en coche y te adelanto con unos esquíes! Me gusta la velocidad», reconoce Mireia. A su madre, que no es capaz de ir a verla competir en directo, no tanto. «Se queda en casa, porque se tiene que girar cuando estoy compitiendo. Y si la sigues a través de la aplicación, si no aparezco es porque me he caído o salido de pista», señala.

En el esquí alpino hay cuatro modalidades: dos más técnicas (slalom y gigante) y las de velocidad (súper gigante y descenso). A Mireia le va como anillo al dedo esta última y algo dentro de ella le pide progresar en su deporte con la misma rapidez, aunque sabe que ha de quemar etapas. Lo avisa Jesús Pérez, preparador físico de la Federación Española de Deportes de Invierno: «Es una chica muy trabajadora y súper deportista, además de muy valiente, que eso es algo importante. Pero con los jóvenes siempre hay que tener paciencia porque los objetivos rápidos no van a salir. Ahora ha entrado en el equipo nacional y eso le va a permitir mejorar aún más».

En la Federación califican a la joven de L'Eliana como deportista y trabajadora y destacan su valentía

«Yo tengo claro que quiero ser esquiadora.», insiste sonriente Mireia. Más que un trabajo, la nieve es la vida para esta joven de L'Eliana. «Bueno, con el ritmo que llevo paso por ahí diez días al año», precisa. Su historia arranca cuando sus padres cumplieron la veintena y se aficionaron a ir a la nieve, como miles de valencianos, a esquiar unos días en las vacaciones de invierno: «Con el tiempo se compraron una casa en Andorra y luego decidieron tomarse un año sabático y vivir allí».

Apuntaron a sus gemelos a esquiar y aquello marcó el rumbo de Mireia. «A los 12 ya empezaba a tomármelo más en serio y antes de las competiciones me ponía nerviosa. A los 14 ya entrenaba mucho entre semana y tenía poco tiempo para pasar con los amigos», recuerda: «Pero yo quiero ser esquiadora y al final haces amigos en este mundo».

Mireia acaba de irse a Suiza, en la que es su primera pretemporada con el equipo nacional. La Federación divide a los deportistas en cuatro niveles, a, b, c y desarrollo, donde se encuentra la valenciana del Club de Esquí Sierra de Gúdar: «Mi objetivo es hacer un resultado notable en una Copa del Mundo e ir a unos Juegos Olímpicos, que es el sueño de cualquiera. Está claro que antes he de mejorar en el ránking».

La joven sabe que está en el lugar idóneo para despegar. «Haber llegado al equipo nacional es un puntazo. Te permite hacer entrenamientos de más calidad y en las carreras de velocidad, que es donde mejores resultados he conseguido a pesar de que no las preparaba tanto», analiza Mireia. No es para nada habitual que un valenciano destaque en los deportes de invierno. A ella se le presentó la ocasión cuando sus padres, sin saberlo, se enamoraron de Andorra. Ahora es ella la que no entiende la vida su no es surcando la nieve a bordo de unos esquíes.

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