«Hay gente de la pilota que no sabes si quiere el mundo profesional»

El mitger Javi, en la corda del trinquet de Pelayo. :: irene marsilla¿Qué se pide  en el bar? 
En principio había pedido un cortado, pero cambia la elección. La mitad se le queda frío en la charla./
El mitger Javi, en la corda del trinquet de Pelayo. :: irene marsilla¿Qué se pide en el bar? En principio había pedido un cortado, pero cambia la elección. La mitad se le queda frío en la charla.

Javi Sansó

MOISÉS RODRÍGUEZ

valencia. Javi Sansó es una de las sensaciones del momento en el trinquet. Por su barba («no esperaba que se hablase tanto de eso») y por el gran momento de forma que ha atravesado en las últimas semanas de 2015. El inicio del Circuit profesional, donde forma equipo con Santi y Monrabal, no ha sido el esperado: aún no han puntuado después de tres partidas. «A Santi lo veo bastante emocionado, si nos eliminan me sabría mal por él. Es de los que cambian el dinero», afirma.

¿QUIÉN ES JAVI SANSÓ?

Como pilotari

Massalfassar: Su pueblo, donde se inició en la galotxa.

Trofeu de Mestres: Su torneo fetiche, acumula tres títulos.

Lliga y Copa: Se ha adjudicado uno de cada hasta ahora.

Fuera del trinquet

32 años: Los cumplió la semana pasada. Tiene dos hijos pequeños.

Ontinyent: Localidad de Carmen, su mujer. Reside allí.

Maestro: Carrera que estudió y a lo que quiere dedicarse.

Gran parte de la conversación gira en este sentido. En la complicada situación que atraviesan los profesionales del deporte autóctono. «Veo que la pilota como deporte tradicional está bien montada. Cada año hay más equipos de aficionados, pero el mundo profesional está pendiente de un hilo. En cada campeonato que se programa están a ver si uno no se lesiona, como que no hay suficientes jugadores», desliza. A partir de ahí habla sobre una situación que tiene su punta de iceberg en los sueldos de los pilotaris, pero que encierra una amplia problemática.

«Hay gente de la pilota de toda la vida que la escuchas hablar y no sabes bien si quiere el mundo profesional o no», lamenta Javi. Por una parte, lanza un dardo al ámbito aficionado, incluyéndolo como una de las causas de que los trinquets no se llenen: «Por parte de los jugadores no será. No está claro que la gente de la pilota quiera apostar por ella. Veo por ejemplo que los que llenan el campo de fútbol o la cancha de basket son gente amateur. En la pilota, ¿cuanta gente ve en el trinquet que sean aficionados de la galotxa? No sé si será por los horarios, pero en el fútbol, los que juegan por la tarde como amateurs, luego por la noche van al Valencia. Otra cosa es que me diga que la pilota es una cosa tradicional. Entonces el mundo profesional durará hasta que acaben los cuatro o cinco que vienen».

Javi se refiere al debate que abrió en este mismo foro Daniel Sanjuán, presidente de la Federació de Pilota Valenciana, sobre la necesidad de que los clubes reciban algún retorno cuando un jugador que han formado pasa a ser profesional. Sanjuán proponía que en sus inicios, compaginaran el trinquet con alguna partida en sus clubes. «Es complicado, porque llega un momento en que es bonito jugar con tus amigos y por tu pueblo, pero tienes la oportunidad de ser profesional de algo que te gusta. Los clubes deben estar satisfechos de que un jugador suyo llegue a profesional. Yo tengo relación con el de Massalfassar. Aunque no viva allí, sigo siendo socio y cuando me retire no descarto volver a jugar a galotxa en un equipo con mis amigos de siempre».

El mitger se entrena entre dos y tres horas diarias. Está entre los cuatro o cinco primeros del ránking y eso le permite tener un sueldo digno. «Lo normal sería que todos los profesionales llegasen al salario mínimo interprofesional. Si los cuatro o cinco de arriba vamos ajustados, imagine el 15. Hay gente que estudia pero cuando acaba, aunque quiere seguir jugando no puede», lamenta Javi: «Yo soy maestro. Si ahora me llega la oferta de una plaza y he de elegir, ¿qué hago? ¿Y si en un par de años bajo el nivel? Acabas con 40 y esto no da para vivir de rentas».

Javi desliza que la unidad entre pilotaris no ha sido siempre la que debería, aunque últimamente se ha creado una asociación con la que los jugadores tratan de evitar que cada uno haga la guerra por su cuenta: «Es cierto que cuando hay un problema estamos unidos pero a la hora de la verdad no se acaba de hacer. Hablando de jornales, todo el mundo dice que es lo que hay, pero hay que pelear un poco más. Si queremos ser profesionales y vivir de esto no podemos conformarnos».

El mitger no se muerde la lengua a la hora de hablar de las instituciones. Admite que se siente «un poco decepcionado» por lo acontecido en los últimos años tras el vuelco político. «Llevamos unos cuantos años con reuniones. Todo son propuestas y nada llega a su punto. Cuando cambió el gobierno parecía que sería diferente, pero si el presupuesto es el mismo... El año pasado gracias a José Luis López se aguantó. La Generalitat, la Diputación... pagan cuando pagan, por eso el mundo profesional está pendiente de un hilo. Si ellos se retrasan, los trinquets no dan para pagar las nóminas».

El mitger defiende las ayudas públicas a la pilota: «Es una tradición nuestra, no lo veo mal. A las Fallas también se les apoya». Asimismo, Javi se refiere a la falta de promoción que tiene el deporte autóctono. «Hace falta más promoción. Vivo en Ontinyent y allí nadie sabe lo que es la pilota. Algún vecino, que sabe que soy jugador, me pregunta: '¿Y se puede vivir de eso?'».

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