Un árbitro valenciano de hockey, agredido por hinchas

Dos padres de jugadores del Atlètic Terrassa golpearon al colegiado tras una cita del Campeonato de España cadete

R. D. VALENCIA.

La mayor lacra del deporte volvió a manifestarse. Y esta vez no lo hizo a través del fútbol, sino del hockey. La violencia apareció durante un partido del Campeonato de España cadete masculino, que se celebra en Madrid. La víctima fue Luis Miguel Montañana, un joven árbitro valenciano que fue agredido por dos padres de jugadores justo al finalizar el encuentro entre el Atlètic Terrassa y el Egara. El colegiado, con heridas leves, logró identificar a ambos autores y presentó una denuncia en la Policía Nacional.

«Llevo seis años pitando y es la primera vez que me pasa algo así. Esto no lo espera nadie. Este era un deporte limpio. Nunca se había llegado a este punto», lamentó Luis Miguel en declaraciones a LAS PROVINCIAS. Se trata de un encuentro de máxima rivalidad, ya que se enfrentaban dos equipos de la ciudad de Tarrasa. Era una cita emocionante. En juego estaba la clasificación para la final del torneo.

El choque, celebrado ayer por la tarde en el Club de Campo Villa de Madrid, concluyó 2-1 a favor del Egara. Cuando Luis Miguel señaló el pitido final, dos seguidores del Atlètic Terrassa enfurecieron y saltaron al césped para atacar al árbitro.

Luis Miguel, de 21 años, no tuvo tiempo para reaccionar y defenderse. Uno de los dos padres implicados le asestó un patada en la boca que le hizo caer al suelo aturdido. No recuerda lo que ocurrió durante los instantes posteriores. Sin embargo, según los testimonios, ambos agresores siguieron golpeándole. El joven colegiado sufre una brecha cerca del ojo.

La desgracia no fue mayor merced a la rápida intervención de los jugadores de los dos equipos y varios espectadores, quienes se interpusieron. También acudieron policías al lugar de los hechos. Sin embargo, los autores del disturbio abandonaron el campo inmediatamente.

Uno de los testigos fue, precisamente, el presidente de la Federación Española de Hockey, Santiago Deó, quien confirmó a este periódico la agresión y explicó que el Comité de Competición y el delegado técnico deberán ahora decidir qué tipo de medidas se puede aplicar.

El dirigente se mostró sorprendido por el incidente, ya que no recuerda ningún suceso semejante en la historia del hockey español. Estaba conmocionado.

Luis Miguel, con la colaboración de los presentes en el campo, consiguió identificar a los dos agresores, padres de jugadores del Atlètic Terrassa. El árbitro valenciano acudió a una comisaría madrileña de la Policía Nacional.

Con un parte médico que corrobora los daños que sufrió a causa de los diferentes golpes, Luis Miguel presentó una denuncia aportando los datos de ambos autores.