Un valenciano encuentra casa en Maracaná

Pablo Marí luce los colores de su nuevo equipo. / efe
Pablo Marí luce los colores de su nuevo equipo. / efe

Pablo Marí fichó por el Flamengo y describe el mítico coliseo como «irreal» | El central de Almussafes, tras quedarse a un paso del ascenso a Primera con el Dépor, deja España por Brasil, donde quiere «ganarlo todo»

JORGE PEIRÓ

valencia. Pablo Marí es el primer valenciano, y el tercer español tras José Tunel Caballero 'Talladas' y José Armando Ufarte hace más de cincuenta años, en lucir la elástica del Flamengo. Lo de Marí no se ve todos los días. Podría no haber sido así si el zaguero hubiera anotado aquel cabezazo en el partido de vuelta en Mallorca en el playoff de ascenso a Primera División disputado hace un par de meses. Otro gallo cantaría. «Si la mete, me cambia la vida», ha llegado a reconocer el central.

El de Almussafes estaría en este preciso instante ejercitándose en A Coruña como jugador, ya en propiedad, del Deportivo, preparando la próxima temporada en la Primera División de nuestro fútbol. Sin embrago, la realidad es que jugará en el Brasileirao defendiendo los intereses del histórico Flamengo.

Pablo Marí, a sus 25 primaveras, ya es un auténtico trotamundos en el mundo del fútbol. Hace poco seguía perteneciendo al Manchester City de Guardiola, club en el que nunca se marcó como objetivo prioritario destacar y del que salió cedido a España y Holanda en varias ocasiones. En el NAC Breda holandés obtuvo la capitanía de manera precoz en la que era por aquel entonces la plantilla más joven del continente. Su paso por Girona fue algo testimonial mientras que en el Gimnástic de Tarragona y en el Deportivo ganó una experiencia que le vino de perlas para su carrera deportiva. El buen rendimiento mostrado en los 36 encuentros disputados el curso pasado como titular en Galicia le dieron cierto cartel en el balompié nacional.

Cuarenta millones de hinchas apoyan al Flamengo cada fin de semana

«Estoy muy ilusionado, quiero ganarlo todo», afirmaba contundente Marí en su llegada a Río de Janeiro tras sumarse a un proyecto tremendamente ambicioso que persigue todos los títulos. Una de las claves del prometedor futuro de los cariocas es la creación de una nueva ciudad deportiva mientras que su éxito actual podría justificarse con el seguimiento de talentos en Europa por parte de la directiva. Circunstancia habitual en Europa pero poco vista en Sudamérica.

Por su parte, la plantilla orquestada por Jorge Jesus, extécnico del Benfica, cuenta con grandes nombres como el exvalencianista Diego Alves, Rodrigo Caio, Gabriel Barbosa 'Gabigol', Diego Ribas, Rafinha o el recién incorporado, procedente del Atlético, Filipe Luis.

La dirección deportiva del club está siendo asesorada por Juan, leyenda carioca que ha jugado un papel decisivo en la contratación del central de Almussafes. El exfutbolista de la Roma dio su beneplácito para firmar a un Marín que ocupa la misma posición en el campo que ocupaba él y que lucirá el emblemático dorsal número 4 de Juan.

Eso sí, lo portará solo en el campeonato doméstico ya que en Copa Libertadores llevará el 24. Marí llegó al club con humildad, sin pedir ningún dorsal, y se encontró con un obsequio de este calibre en forma de reconocimiento por todo lo que representa el cuatro de Juan.

El valenciano disfrutará del ambiente de Maracaná, estadio al cual ya ha asistido como un aficionado más. Este histórico templo del fútbol impresionó al zaguero, el cual definió la atmósfera del coliseo como «irreal» en el partido de copa al que asistió, con las gradas repletas de 70.000 espectadores.

Flamengo es el club con la media más alta de asistencia de todo Sudamérica y para algunos llega a ser la entidad con más seguidores del mundo. Pocas ciudades en el mundo arropan a sus futbolistas como lo hacen ellos. Cuarenta millones de apasionados hinchas alientan al 'Fla' cada fin de semana.

«No lo conoces del todo bien hasta que vas allí, en Europa solo tenemos una ligera noción de lo que realmente es», apuntaba Marín, quien ha emprendido en esta ocasión un viaje algo fuera de lo común. De Europa a Sudamérica y no al revés. La ilusión y el hambre guiarán de esta manera al valenciano Pablo Marí en este nuevo reto en Brasil.