Primera pitada de la temporada

Benja y Samuel Llorca se abren de brazos ayer en el Rico Pérez en clara señal de impotencia en una de las últimas oportunidades del encuentro. / hércules cf
Benja y Samuel Llorca se abren de brazos ayer en el Rico Pérez en clara señal de impotencia en una de las últimas oportunidades del encuentro. / hércules cf

El equipo no aprovecha una buena primera mitad con ocasiones claras para el 2-0 y se viene abajo tras la salida del campo de Yeray | El Hércules se desploma tras el descanso y el Villarreal B asalta el Rico Pérez

R. A,ALICANTE.

El Hércules no carbura. Se hablaba de pelear por el campeonato y los alicantinos sólo han sido capaces de sumar un punto de seis posibles en las dos primeras jornadas de Liga. También se comentaba la idea de convertir el Rico Pérez en un recinto inexpugnable y a las primeras de cambio te gana el Villarreal B. Las señales que desprende el equipo de Planagumà distan mucho de las que emitía hace justo un año cuando ilusionaba a toda la ciudad y amasaba victorias en uno de los mejores arranques de los últimos años.

El equipo ha perdido el sello competitivo. Busca un nuevo estilo en su juego y, de momento, está muy lejos de conseguir su propósito. Ayer, el Rico Pérez propinó la primera pitada de la temporada al equipo y sólo acabamos de estrenar el mes de septiembre. La derrota ante el Villarreal B han disparado las dudas sobre Planagumà, el técnico del equipo, cuya renovación este verano dividió a los aficionados.

El sistema con tres jugadores por dentro en el centro del campo funcionó en la primera parte. Los alicantinos tuvieron el control del encuentro. Borja lideró buena parte de los ataques herculanos con su fantástico golpeo a balón parado. Un córner suyo lanzado al segundo palo terminó con Pablo Íñiguez mandando la pelota contra el larguero. Los blanquiazules encontraron su premio en otra acción de Borja con el lanzamiento de una falta al interior del área. El rechace le quedó a Yeray, que no perdonó. Incluso, los de Planagumà tuvieron opciones para hacer el segundo tanto en un extraordinario pase de Alfaro que Jona, incomprensiblemente, mandó fuera.

Falcón evita una goleada en la segunda parte con varias paradas de mérito

Pero todo se complicó antes del descanso. Nani cometió unas inocentes manos dentro del área que el árbitro no dudó en sancionar como penalti. Al Hércules tampoco le acompañó la fortuna. El lanzamiento de la pena máxima se fue al poste y después de un rechace larguísimo e imprevisible la pelota le quedó en la frontal a Sergio Lozano que disparo a gol, aprovechando que Falcón estaba descolocado.

Eso pasó factura a los alicantinos, que se precipitarían al vacío en la segunda parte. Antes de los equivocados cambios de Planagumà, Yeray González pudo hacer el 2-1, un doblete que hubiera cambiado las cosas, pero se topó con el meta del filial en una de las paradas de la tarde.

Planagumà cambió el dibujo y buscó la presencia de los dos delanteros para tratar de aprovechar los centros desde las bandas con Jona y Benja. Sin embargo, esa decisión fue letal para los blanquiazules. La salida de Yeray del campo multiplicó los huecos en el centro del campo y el Villarreal B empezó a sentirse muy cómodo y con mucha más energía que los blanquiazules.

Jugadores como Olmedo, Diego Benito o Borja Martínez cayeron en picado y el Hércules lo pagó muy caro. Un pase a la espalda de Olmedo a Akale acabó en el 1-2 para el filial amarillo. El norteamericano tuvo tiempo de controlar en la línea de fondo, girarse, encontrar un mínimo ángulo y meterla justo en el larguero.

El Villarreal B pudo golear y pasó por encima del Hércules en esa última media hora. Sólo Falcón evitó una derrota más abultada en la primera toma de contacto con el estadio José Rico Pérez.