Mbappé marca el Francia-Uruguay

Kylian Mbappé, durante un entrenamiento. /Tatyana Makeyeva (Reuters)
Kylian Mbappé, durante un entrenamiento. / Tatyana Makeyeva (Reuters)

La irrupción del veloz delantero centra un choque con una plaza en semifinales en juego entre dos países unidos por la historia

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial. Nizhny Novgorod

Uruguay y Francia buscan una plaza en las semifinales del Mundial, en un partido con muchas estrellas pero en el que un nombre acapara comentarios: Kylian Mbappé. Rápido como Bolt, precoz como Pelé. «Me recuerda mucho a Thierry Henry», dice Luis Suárez, algo que comparten en Francia por su forma de correr... y caminar. «La primera vez que le ves, piensas 'hostia, qué jugador'. Jugador top», dice asombrado Griezmann. No hay nadie que haya visto el Argentina-Francia que no siga maravillado por la exhibición de este chico sencillo y humilde.

El joven delantero, el segundo tras Pelé (en 1958) que con menos de 20 años logra al menos dos tantos en la fase eliminatoria de un Mundial, alcanzó los 38 kilómetros por hora en la jugada que terminó en penalti ante la Albiceleste. A muchos su potencia de velocista (Usain Bolt corrió de media a esa velocidad cuando batió el récord mundial de 100 metros en 9 segundos y 58 centésimas) les recuerda al joven Ronaldo Nazario de principios de los 90. Del brasileño dijo Valdano una vez que parecía un «futbolista de videojuego». Mbappé lo es para Rami: «Hace como en el FIFA. L1, aceleración y doble click en botón derecho. Es increíble, impresionante», explica el central.

El Golden Boy, premio para los mejores jugadores del mundo menores de 21 años se conocerá, como cada año, en diciembre aunque nadie duda que este año será para 'Monsieur 37' (Señor 37). «Yo ya lo llamo así porque me dijeron que corrió a esa velocidad en la jugada que le hacen penalti. Parecía que iba en scooter. De verdad, ¡Bravo!», reveló entre risas Florian Thauvin. «Está camino de ser de los mejores», vaticina Lucas Hernández. «Sabemos de lo que es capaz», explica Kimpembe. «Esperamos mucho de él», reconoce Paul Pogba. «Tiene un talento enorme», explica Raphael Varane... que desea ser su próximo compañero en el Madrid.

Mantiene la calma

Y es que en medio de todos esos comentarios alrededor del delantero saltó la noticia de que lo había fichado el Madrid, que rápidamente se encargó de desmentirlo con una nota oficial. «Estoy acostumbrado, es mi rutina. Hay que tomarlo como viene, y no me impide dormir», dice él, manteniendo la calma pese a que era su sueño de juventud. «Esa tranquilidad que tiene me impresiona. Es buenísimo para nosotros», afirma perplejo Griezmann, que cree que el otro mote que tiene en la caseta, 'Kiki', se va a prolongar en el tiempo, pese a que a él no le gusta. «Se le va a quedar», dijo el '7' atlético. «Es una persona fiel a sí mismo, está relajado y tiene mucha ambición. Desea darle mucho a su equipo, tiene gran futuro por delante y cuando el momento llega hay que aprovecharlo. Se presentó al mundo entero con el partido ante Argentina pero sigue igual que siempre», corrobora Hugo Lloris.

La duda es saber si un chico con 19 años puede ser tan decisivo en unos cuartos de final de un Mundial, en un partido plagado de estrellas mundiales y en el que Francia parece tener decidido que Corentin Tolisso sea el que supla al sancionado Blaise Matuidi. «Lo que hizo contra Argentina ha estado muy bien, ha demostrado al mundo lo que sabe hacer. Un partido así es fuerte pero ha tenido tiempo para digerirlo, desde el martes se ha vuelto a centrar en lo que tiene que hacer y es intentar hacer lo mismo que el último partido», defendió su seleccionador, Didier Deschamps.

«Todo el mundo sabe que (Mbappé) es realmente un buen jugador; tenemos una buena defensa para controlarlo, pero no es solo él, es Francia al completo», advierte Luis Suárez. Uruguay, que no cae desde noviembre con Austria y sólo ha encajado un gol en siete partidos, piensa que el plan para frenarle podría ser similar al empleado contra Portugal, aunque la gran diferencia es que su rival de este viernes no es sólo Mbappé como sucedía con los lusos y CR7.

En octavos funcionó achicarle los espacios de maniobra a la estrella rival, que estuviera siempre muy presionado (con Torreira encima) para evitar que disparase y buscar robarle balones. Las ayudas de Cáceres, Laxalt, Nández, Vecino a los mariscales Godín y Giménez fueron decisivas. Casi descartado de inicio por su lesión en el gemelo Edinson Cavani, que apura para disputar al menos unos minutos y al que este jueves se le vio trotando alrededor de la cancha en el entrenamiento de Uruguay y tocando la pelota, todo apunta a que la elección de Tabárez sea Christian Stuani, ariete del Girona, aunque no es descartable que el 'Cebolla' Rodríguez pudiera aparecer en el centro del campo para ganar consistencia. «Vemos la importancia de los cuartos de final. Ganar a Francia permite soñar aún más grande para lograr el objetivo que todos queremos», recuerda Godín.

Aquel oro olímpico

Entre ambos países hay una vinculación especial, política, cultural y futbolística. Francia fue el primer país en reconocer la independencia de Uruguay, que calcó su código civil del Napoleónico. A nivel futbolístico hay muchas más. Los uruguayos exhiben orgullosos en su camiseta nacional cuatro estrellas y no dos, ya que añaden sus dos oros olímpicos ganados antes de que se disputara el primer Mundial de 1930. Por acuerdo entre la FIFA, que aún no organizaba su propio torneo, y el COI, el campeonato de fútbol de los Juegos (en las ediciones 1924 y 1928) fue considerado como mundial, disputándose con la reglamentación de la primera. La primera estrella por tanto sería el título de los Juegos de 1924, ganados en París con una goleada a los locales (1-5).

Luego llegaría el primer Mundial (en 1930 en Uruguay) y el primer gol lo marcó un francés (Laurent) en el desaparecido estadio de Pocitos; mientras que el ídolo de la mayor estrella gala, Zinedine Zidane, era un uruguayo que jugaba en el Marsella: Enzo Francescoli, que dio nombre al primer hijo de Zizou. Griezmann se considera medio uruguayo, es amante del mate y la cumbia, aunque a Luis Suárez, que desea poder jugar la primera semifinal de su carrera ya que la de 2010 en Sudáfrica se la perdió por su mano salvadora ante Ghana para evitar un penalti, esa afirmación de 'Grizzi' no le convence. «No sabe que es el sentimiento uruguayo».

Un árbitro argentino

Veremos si se mantiene la dinámica goleadora del estadio de Nizhny Novgorod, donde se han jugado cinco partidos en los que hubo 17 goles y una tanda de penaltis entre Croacia y Dinamarca. Ese duelo lo pitó un árbitro argentino, Néstor Pitana, cuya designación para estos cuartos de final ha caído mal en ambos lados: en Francia no entienden que no se haya optado por uno de otra Confederación y más tras el duelo de octavos y en Uruguay por la histórica rivalidad entre ambos países y algunas polémicas previas en duelos internacionales.

Más información

Fotos

Vídeos