El Deportivo aprovecha la resaca del Barça

Mascherano y Carles Gil. /
Mascherano y Carles Gil.

El equipo azulgrana, desconectado, cayó en Riazor, donde apenas generó peligro y Messi no aportó nada

JESÚS BALLESTEROS

«Creía que era una sueño», confesaba Sergi Roberto al día siguiente de la gran remontada ante el PSG, una proeza valorada de forma global en el mundo del deporte como se merece. El último, Tom Brady, el quarterback de los New England Patriots, líder de otro milagro similar ante los Atlanta Falcons en la última final de la Superbowl (del 3-28 al 34-28), que ha publicado en su Instagram un montaje fotográfico en el que sus compañeros y los jugadores del Barça parecen celebrar de forma conjunta sus respectivos éxitos.

No puede haber un spot internacional mejor del fútbol español. Y gratis. Vale el ejemplo para ilustrar que Luis Enrique y sus futbolistas viven en una nube desde el 6-1 del miércoles, uno de esos resultados que parece un título por sí solo, pero que realmente todavía no es nada. Sólo un pase a cuartos de la Liga de Campeones con la Liga doméstica en juego en cada jornada. Y al Barça le toca volver a poner los pies en el suelo porque no puede fallar a La Coruña este domingo. Hasta Sergi Roberto, autor del último gol, tiene que despertar.

El Barça encadena seis victorias seguidas de Liga, su mejor serie de la temporada, la racha que pedía Luis Enrique para competir el título al Real Madrid, segundo, a un punto del equipo azulgrana, pero con un partido menos (en Vigo, ante el Celta, sin fecha todavía) y con la ventaja de disputar el clásico de la segunda vuelta como local en el Bernabéu. Está todo tan igualado que ante el Deportivo, con las bajas de última hora de Neymar por molestias musculares y de Rafinha por gastroenteritis, sólo vale el triunfo. Y además, en caso de sumar los tres puntos, el Barça presionaría al Madrid, que recibiría horas después al Betis con cuatro puntos de desventaja.

Al Deportivo le sucede lo mismo, pero por otra cuestión: la permanencia. Sobrevive justo por encima de la zona de descenso, en la frontera, sólo con cinco puntos de margen. Cada partido también es una final para el conjunto de Pepe Mel, que no conoce la derrota en sus tres partidos en el banquillo desde que sustituyó a Gaizka Garitano, con dos empates en Riazor, uno muy meritorio frente al Atlético (1-1) y otro más sufrido contra el Betis en el último minuto (1-1), y una victoria en Gijón en un pulso ante un rival directo como el Sporting por la salvación (0-1).

El equipo gallego no podrá contar con jugadores importantes, como los sancionados Mosquera y Florin Andone, fijos en la media y en la delantera, además del último lesionado, Sidnei, también habitual en el centro de la defensa. Además, otro delantero, Joselu, es duda por unas molestias en la ingle. En el Barça, a las bajas de Neymar y Rafinha se suman las ausencias por lesión de Aleix Vidal y Mathieu.

A estas alturas de temporada, con lo que hay en juego, los apercibidos también son importantes de cara a las rotaciones y valorando la importancia de los partidos posteriores. El Barça tiene a Messi y Piqué a una amarilla de la sanción antes de recibir al Valencia en el Camp Nou, mientras que el Deportivo sufre la amenaza para Celso Borges, Fernando Navarro, Luisinho, Carles Gil y Guilherme antes de recibir a Celta en el gran derbi gallego.