El disgusto portugués de Valverde

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En Do Dragao quedó tocado y en Bilbao, pensando en la Liga, tiró de los menos habituales; decisión que el club apoya pero que decepcionó a la hinchada.

RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Oporto marcará la segunda etapa de Ernesto Valverde como técnico del Athletic. Los dos duelos ante los portugueses serán recordados por el entrenador, al que cada derrota hizo una herida muy dolorosa. En Do Dragao saltaron las alarmas, cuando el equipo cayó tras no completar un mal partido dejando la clasificación en un casi imposible: tres triunfos consecutivos. El técnico, triste y «muy afectado», charló con la cúpula del club sobre las posibles soluciones, siempre pensando en lo mejor para el Athletic, y dejó el estadio convencido de que era necesaria una reacción que no se había producido ante el Celta. Decepcionado, de Oporto sacó algo en claro: Etxeita se había ganado un puesto tras meses luchando en la sombra. Sus futbolistas reaccionaron, con participación destaca del central. Marcó el 0-1 ante el Almería, donde el equipo consiguió un triunfo por un camino muy distinto al que había elaborado Txingurri, y fue clave para frenar a Carlos Bacca en el duro encuentro ante el Sevilla en San Mamés. Consciente de las urgencias ligueras y de la dificultad de la machada europea, el técnico apostó por reservar a varios de sus jugadores ante los dragoes en La Catedral.

A muchos de los aficionados la alineación, sin Iturraspe, Muniain, el propio Etxeita y el lesionado Aduriz, les transmitió la idea de que la Champions, esa que se hizo esperar 16 años y luchada en verano con pasión, era segundo plano. El presidente Josu Urrutia entendía la decisión de su entrenador al saber la alineación y la defendía ante los más cercanos antes del encuentro. «El año pasado peleamos once meses para conseguir estar en esta competición y nos da pena terminar así. Creía que podíamos hacer más en esta competición», reconocía Gurpegui tras un 0-2 en la que la imagen dada fue muy pobre. El vestuario, en boca de Laporte, no puso paños calientes por la prematura eliminación «con lo que nos costó clasificarnos el año pasado», si bien manda un mensaje a la afición de que peleará por «ganar al BATE para jugar, al menos, la Europa League».

Europa League, opción real

El objetivo rojiblanco será conseguir la tercera posición en el Grupo H que le permitiría reengancharse en la Europa League y emulando a Chelsea o Atlético, poder conseguir un título europeo que se le ha negado dos veces tanto al club (1977 y 2012) como a su técnico (1988 y 2007) tras salir de la máxima competición. «No creo que sea muy difícil motivar a los jugadores y a los aficionados para conseguir ese tercer puesto», aunque recordó que si quieren seguir en Europa, opción real si ganan al BATE, deberán «competir mejor» que en los cuatro partidos previos. «La Champions tiene estas cosas. Juegas con equipo muy buenos, te haces muchas ilusiones y a veces te llevas estas decepciones», explicó un Valverde que no ocultaba que varios de los titulares no habían estado a la altura. «Nos debe servir de lección. A pesar de que el contrario tenga jugadores rápidos, fuertes y técnicos tenemos que competir mejor. Eso es una realidad. Dentro de nuestras limitaciones estos partidos hay que jugarlos de otra manera en las disputas, en las segundas jugadas, en la competitividad. Ahí tenemos que dar un paso adelante».