A Le Mans con el corazón roto

María José Silvestre, en Bocairent con su bicicleta. / damián torres
María José Silvestre, en Bocairent con su bicicleta. / damián torres

Roban la bicicleta a la valenciana que correrá las 24 horas del circuito galo

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

María José Silvestre tiene marcados en rojo el 24 y 25 de agosto. «A Le Mans voy a ir como sea», recalca. El reto de su vida, la que le cambió el ciclismo de ultrafondo. Antes competía en mountain bike, pero quedó sumida en una depresión. Probó la bicicleta de carretera por casualidad hasta que empezó a acumular kilómetros. La valenciana salió de su particular abismo y quedó cautivada por las carreras de resistencia. Le Mans, el templo de este tipo de competiciones, le llamaba. Lo tenía todo más que planeado hasta que el pasado domingo le rompieron el corazón.

Había acudido con otras tres mujeres al Gran Fondo La Mussara, una conocida marcha cicloturista que se celebra en Reus. Estaban cargando los equipajes y las bicicletas en los coches para regresar. «La mía era la última porque sería la primera en bajarme. La dejé apoyada en la pared. Me giré y ya no estaba. Vi a un chaval subiéndose y empezando a dar pedales», recuerda María José: «Me había hecho 200 kilómetros y no sé de dónde saqué fuerzas para correr tras él. Aguanté un par de calles, pero imposible alcanzarlo».

La ciclista de Bocairent está entre digiriendo el robo y apurando las opciones de encontrar una montura que cuesta unos 7.000 euros. «Si no la sacan de España creo que podemos recuperarla. Tengo un amigo que ha sido policía nacional tratando de buscarla por Tarragona», indica. Lo que más indigna a María José es que no se trata de un hecho aislado: «Hace un par de años, el Cofidis hizo una concentración en Sierra Nevada, les robaron las bicicletas y tiempo después las estaban vendiendo por 100 euros en una tienda de Marruecos. A un chico hace unas semanas le estaban esperando en Montjuïc, le dieron una paliza, le quitaron la bici y le dejaron ahí tirado. Es indignante que en España no podamos practicar tranquilamente y sin riesgo nuestro deporte».

«Cuesta 7.000 euros y si no aparece ahora no puedo permitirme otra, pero iré como sea», dice María José

María José ha presentado la pertinente denuncia y también ha contado los hechos por las redes sociales. Mientras tanto, está trabajando para ir en las mejores condiciones posibles a Le Mans. «Tengo un presupuesto de 10.000 euros y la bici cuesta 7.000, por lo que ahora no puedo permitirme otra. Siento como que me han robado media vida, porque tengo 53 años y ese es el tiempo que me había costado tener una bici como esa», lamenta antes de reiterar: «Pero a la carrera iré como sea».

Cuenta con la que iba a ser la segunda montura, que está poniendo a punto para sentirse lo más cómoda posible con los cambios. Además, le han ofrecido otras cinco para prestarle. También se puso en contacto con Pruden Indurain, hermano del mítico exciclista y que es director comercial de Conor Sports. «Había buena disposición a ayudarme, pero yo soy pequeña y no cuentan ahora con una bicicleta en España de mi talla que puedan dejarme», comenta. Pero María José lo tiene claro. Si una depresión no pudo tumbarla, esta situación tampoco. Es la única española inscrita en Le Mans y se ve con posibilidades de subir al podio en la modalidad individual.