La tradicional fiesta de la organización se suspendió

No estaba el ambiente para celebraciones tras todo el terremoto producido en el WiZinc Center por las últimas decisiones en la final copera. Una de las consecuencias fue la anulación de la tradicional fiesta con la que la organización pone el punto y final a cada evento, donde los voluntarios son los grandes protagonistas. La ACB había reservado una conocida discoteca en la Calle Huertas de Madrid para la fiesta y el local así lo avisó en la entrada para que los habituales clientes estuvieran avisados de que el domingo por la noche había un evento privado. La celebración se suspendió rozando la madrugada por evitar más elementos de tensión, con la amenaza latente del Real Madrid de abandonar la competición si la Liga Endesa no reconocía el error de la última jugada de la final y tomaba medidas al respecto. Sin duda, el epílogo más triste de una noche para olvidar.