Baloncesto

Uno de los árbitros de la polémica final de Copa: «Me siento responsable»

La acción de Randolph sobre Tomic que acabó resolviendo la final de la Copa del Rey de baloncesto. /Javier López (Efe)
La acción de Randolph sobre Tomic que acabó resolviendo la final de la Copa del Rey de baloncesto. / Javier López (Efe)

«La triste realidad, y lo que es innegable, es que nos equivocamos en el momento clave del partido», reconoce Pérez Pérez sobre un partido que sacudió el baloncesto español

R. C.MADRID

Tras pasar cinco jornadas en la nevera, Miguel Ángel Pérez Pérez volvió a la cancha de baloncesto para dirigir un partido de la Liga Endesa. Fue el pasado fin de semana, en el duelo que midió al Manresa con el Iberostar Tenerife. Concluyó así el 'castigo' que hubo de afrontar por la polvareda que levantó el polémico arbitraje en la final de la Copa del Rey de baloncesto que concluyó con victoria del Barça Lassa ante el Real Madrid en el WiZink Center. Y este viernes ha roto su silencio en una entrevista concedida a 'La Voz de Galicia' en la que repasa lo sucedido aquel 17 de febrero que quedará para siempre marcado en la historia del baloncesto español y en la memoria tanto del gaditano como de su compañero Juan Carlos García González, el otro señalado por las controvertidas decisiones que adoptaron en la recta final del partido, cuando optaron por no señalar como falta una acción del madridista Anthony Randolph sobre el blaugrana Chris Singleton y luego dictaminaron que el ala-pívot del Real Madrid cometió un tapón ilegal sobre Ante Tomic que selló la victoria del equipo que entrena Svetislav Pesic.

«La triste realidad, y lo que es innegable, es que nos equivocamos en el momento clave del partido. Cometimos dos errores humanos. En el momento pensé que estábamos haciendo lo que debíamos. Yo no me siento culpable de nada, me siento responsable. Para sentirse culpable tienes que haber puesto mala intención», sostiene Pérez Pérez en la entrevista concedida al rotativo gallego, en la que reconoce que nunca podrá olvidar lo ocurrido en el WiZink Center. «Aún sigo dándole vueltas, seguiré dándole vueltas toda mi carrera, toda mi vida. Más vueltas de las que le he dado yo, no se las va a dar nadie, salvo mi compañero. No se me va a olvidar nunca. Pero la vida y la carrera sigue», apunta el árbitro, adscrito al colegio gallego.

Admite Pérez Pérez que sintió alivio cuando supo que por fin volvería a arbitrar un partido de la Liga Endesa, apagada ya la tormenta que desató la final de la Copa del Rey, con el Real Madrid quejándose amargamente de la actuación arbitral, reclamando actuaciones por parte de la ACB por boca del responsable de la sección de baloncesto de la entidad de Chamartín, Juan Carlos Sánchez, y amagando incluso con abandonar la Liga Endesa. La ACB admitió errores pero no anunció medidas contra los árbitros, si bien ambos se quedaron en la 'nevera' durante cinco jornadas, algo que no sorprendió a Pérez Pérez. «Lo entendí, el sistema con el que trabajamos es así, y lo sabíamos de antemano. El hecho de que no te designen te fastidia, eres deportista y lo que quieres es pitar, pero no puedes hacer otra cosa. No hay manera de cambiarlo. Tienes que seguir trabajando hasta que te llegue de nuevo la oportunidad y seguir demostrando el nivel que tienes».

Lamenta «no haber pedido más imágenes»

Explica Pérez Pérez en la entrevista cómo vivieron él y su compañero los turbulentos minutos en los que se decidió la final de Copa y se extiende sobre la consulta del 'Instant Replay' en la acción de Randolph sobre Tomic, que motivó duros reproches por parte del Real Madrid. Pese a que había hasta once tiros de cámara disponibles para revisar en vídeo la jugada, los árbitros de la final sólo vieron dos, y fueron las peores. «Las 12.000 personas que estaban en el pabellón vieron exactamente lo mismo que nosotros. En el videomarcador se reprodujeron las mismas imágenes que estábamos viendo en el 'Instant Replay'. En esos veinte segundos, la televisión ya había ofrecido todas las repeticiones desde todos los ángulos posibles. Si hubiéramos ido a la mesa, y hubiésemos visto todas las tomas, habríamos tomado la decisión contraria». Ese fue su «gran error», asume Pérez Pérez, «no haber pedido más imágenes». «Decidimos sobre las dos primeras tomas, que no eran las buenas», resalta el árbitro, que remarca que cualquier fallo de los colegiados «se magnífica», y «mucho más» en un partido de tanta entidad.

Niega por último que en la decisión sobre el tapón de Randolph a Tomic que tomaron influyese la previa que habían adoptado en relación a la acción entre Randolph y Singleton, a modo de compensación. «En absoluto. No tiene ningún sentido. No conozco a ningún árbitro que haya tenido la desfachatez de equivocarse conscientemente», remacha.