Rubén y Marta, el primer maratón de muchos más juntos

Marta y Rubén, juntos en una carrera. / lp
Marta y Rubén, juntos en una carrera. / lp

LOURDES MARTÍ

En ua cena de Navidad cualquiera en casa de los Beltrán, entre las anécdotas familiares se cuelan las experiencias en la carrera a pie. Rubén (Valencia, 1975) después de toda una vida ligada al deporte inculcado por sus progenitores fue el primero en calzarse las zapatillas y salir a la calzada. «Llevo una década corriendo con cierta disciplina», comenta. El 1 de diciembre correrá sus séptimos 42.195 metros. Tanto ha hablado en las reuniones familiares de lo que significa la carrera a pie que para la próxima edición del Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP ha sumado una adepta, su hermana Marta (Valencia, 1990). «Después de tantas cenas de Navidad escuchando batallitas se animó a correr hará unos cuatro años. Actualmente vive en Winchester (Inglaterra) y vendrá a Valencia a disputar conmigo su tercer maratón. Cada año se esfuerza más y se entrena mejor así que pronto me voy a tener que mejorar para poder seguirle el ritmo», prosigue Rubén, quien ya imagina cómo serán los 42.195 metros de oro junto a su hermana. «Correr con Marta es algo muy especial. Encontrarme con ella en una carrera y compartir esa ilusión, esfuerzo y superación, está creando un vínculo trascendente entre nosotros».

Rubén y Marta tienen un objetivo a no muy largo plazo más allá del maratón de Valencia. «Nuestro hermano David vive en Francia... y ha empezado a correr con cierta intensidad. Esperemos que muy pronto nos acompañe por las calles de esta ciudad», añade Rubén. Este atleta popular ha persuadido a sus dos hermanos de practicar un deporte que ama y que le aporta mucho más allá de lo que ocurre sobre el asfalto: «Correr me motiva, me aporta vitalidad y ánimo. Consigue que el resto de cosas que hago sumen más. En mi momento de plenitud de forma, la mente está más ágil, rápida, generosa y creativa. Correr es vivir».

Pero el responsable último de que esta familia sea una apasionada del deporte es el padre de la familia. Con sólo cuatro años, Rubén ya competía: «La práctica de ejercicio cuenta con unos valores que en casa siempre han querido que nosotros adquiriésemos por lo que es esencial en nuestras vidas. Fútbol, baloncesto, voley o natación y ahora carrera a pie, lo importante es el deporte».