A los pies del Maratón

Los atletas pasan junto a la corte de honor de la falleras mayor. / fotos: manuel molines
Los atletas pasan junto a la corte de honor de la falleras mayor. / fotos: manuel molines

Valencia asume que la carrera forma parte de la vida de la ciudad | Unas 200.000 personas salen a la calle a disfrutar de los 42.195 metros y la 10K paralela, entre ellos la corte de honor de la fallera mayor

LOURDES MARTÍ

El Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP es el grito de un desconocido a David cuando se echa la mano a los isquiotibiales porque ya no puede más en el kilómetro 29. Es la nota escrita a mano que Cristina, novia de Guillermo, le ha dado en el 18 para que no decaiga hasta completar los 42.195 metros de recorrido.

Unas 200.000 personas salieron ayer a la calle a animar a los participantes de los 10 y los 42k. No son números. Son historias. Forman parte de la vida de los que no siguen la línea azul que lleva a la meta. Pero sienten, se emocionan y vibran con la prueba. Antonio y Mari Carmen se pegaron el madrugón. Bebida isotónica, geles y barritas energéticas en mano para el avituallamiento de su hijo. «Es su primer maratón, es un regalo que le hizo su hermano que ya ha disputado tres», comentan. Unos amigos les han acompañado en este feliz momento. «Mira, llorando estoy, no había venido nunca a ver esto y es muy emocionante. Sólo de pensar todo lo que han trabajado para llegar hasta aquí se me caen las lágrimas», decía.

También se levantó con el sol Pepa Calpe. Ha corrido tres años la carrera pero una lesión le impidió hacerlo ayer. «Vivirla desde aquí es algo chulísimo, te lo cuento y se me pone la piel de gallina. Ves a la gente con la que te has entrenado y sólo con su cara de satisfacción eres feliz», reconocía. Ella forma parte del Runners Ciutat de València. Desde hace unos años cuentan con un punto de animación en el kilómetro 39,1. Hasta allí también acudieron Cristina Pérez y su padre. También habituales en las pruebas de la ciudad que este año vivieron de forma diferente. «En el País Vasco animan con cencerros y fui a casa de un conocido y vi que tenía uno y no dudé en cogerlo para animar a la gente. Hemos estado ahí y sabemos cuánta falta hace ese apoyo sobre todo a estas alturas de la prueba».

La asistencia rápida de la prueba utiliza 320 botes de reflex para dolencias menores Familiares, amigos y vecinos apoyan a los corredores con gritos de ánimo

Aunque los ánimos estén bien, hay veces que se necesita un poco de medicina para dolencias menores. Para ello están personas como Manuel. Desde hace cinco años es uno de los 40 voluntarios que atienden a los atletas en los puntos de Asistencia Rápida. «¡No damos a basto!», decía mientras atendía cariñosamente a los corredores que se le acercaban para pedirle Reflex para calmar el dolor o un poco de vaselina para las rozaduras. En la cita de ayer se utilizaron unos 100 botes de vaselina y 320 de Reflex.

Enfrente de la plaza de toros estaba Salva, de ocho años, junto a sus padres, Alicia y Salva. Los tres son de Catarroja y se se desplazaron en tren para ver a una compañera de trabajo de ella. «Mi amiga corre el 10K pero ya que estamos nos quedaremos un tiempo más para ver a los maratonianos pasar. Nuestro hijo nunca había venido y queremos que se empape de todos los valores positivos que transmite el deporte también como espectadores», afirmaba.

Marco, con el dorsal 24850, y Mauro, el 24350, ya habían acabado su cometido. «Llevamos tres años viniendo a Valencia para correr la 10K y después nos gusta quedarnos para ver cómo lo hacen los maratonianos», decían ambos italianos. El país transalpino es el más representado en la cita. «Nos encanta esta ciudad, nos gustaría alguna vez participar en el maratón pero ya veremos, lo veo complicado. Es increíble el ambiente que hay en esta ciudad y la temperatura que hace para ser diciembre», decía Mauro.

A mediodía, cuando la élite ya estaba duchada y muchos de camino a casa, los termómetros marcaban 19 grados. Dolçaines, tabalets, batucadas, música... la ciudad vibró a lo largo de los 42.195 metros gracias a los más de 211 puntos de animación. A los atletas de fuera les llamaba la atención la presencia de la corte de honor de la fallera mayor de Valencia. Mientras ellas cantaban, muchos se acercaban con sus móviles para inmortalizar el momento sin perder el ritmo.

 

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