El Maratón reinventa el turismo

Los corredores de fuera de la Comunitat gastaron 17,7 millones en 2018 en ValenciaPor cada euro que costó la organización de la prueba se generaron 3,7 en la ciudad y el impacto de la carrera sobre el PIB fue de 13,2 millones

JOSÉ MOLINS

En pocos años ha pasado de ser una prueba de atletismo a convertirse en uno de los principales pilares turísticos de Valencia. El Maratón Trinidad Alfonso EDP de 2018 supuso un rotundo éxito no sólo deportivo, sino también económico para la ciudad. El impacto fue de 20,3 millones de euros directos en la ciudad y 13,2 sobre el PIB, según informaron ayer la organización de la prueba y el Ayuntamiento en el complejo deportivo La Petxina. Por cada euro de gasto para realizar la carrera, el maratón reporta unos beneficios de 3,7 euros, casi cuatro veces más.

La clave está en los corredores de fuera de la Comunitat, que junto con sus acompañantes dejaron un total de 17,7 millones de euros en Valencia, principalmente en hoteles (con más de 186.000 pernoctaciones) y restaurantes. Los extranjeros gastaron de media diaria seis euros menos que los españoles (91,5 por 97,3), pero permanecieron más tiempo en la ciudad (3,4 días frente a 2), lo que deja unas cifras muy parejas de impacto, con 8,7 millones los de fuera de España y nueve millones los corredores nacionales.

El volumen de negocio total ascendió a 42,3 millones, tal y como destacó ayer Joaquín Maudos, catedrático de Economía, sobre el estudio de impacto económico. «El PIB de la economía valenciana ha recibido 13,2 millones de euros, eso es lo que mide el bienestar, y Valencia ha recibido ese crecimiento, se generan miles de puestos de trabajo», aseguró.

Correcaminos destaca que es ya el segundo evento con más impacto, sólo por detrás de las Fallas

Por su parte, Paco Borao, presidente de Correcaminos, indicó: «Lo consideramos un éxito total. No sólo un éxito deportivo, sino también económico para la ciudad. Cada vez hay más corredores que nos visitan, son nuestros mejores embajadores y agentes comerciales, nos valoran desde el punto de vista neutral, lo que es muy beneficioso para la edición siguiente. Queremos conseguir récords de todo tipo». Juan Botella, gerente de Correcaminos, sitúa al Maratón como «el segundo evento con más impacto en Valencia sólo por detrás de las Fallas», mientras que Maite Girau, concejala de Deportes y Salud del Ayuntamiento, destacó que la «satisfacción de los corredores es fundamental para la proyección de la ciudad, permite seguir creciendo y que Valencia sea un referente a nivel deportivo».

La directora de la Fundación Trinidad Alfonso, Elena Tejedor, subrayó la importancia de los patrocinadores privados, que aportan el 67% del capital para organizar la prueba, y anunció que poco a poco los gastos para el corredor irán aumentando, con el objetivo de colocar a Valencia al nivel de los mejores maratones del mundo. Además, expresó que el presidente de la Fundación, Juan Roig, ha pedido más implicación empresarial para aumentar los ingresos por patrocinio y así hacer más competitiva la carrera. «Quiere un maratón que sea lo más sostenible y fuerte posible, que cuente con un panel de patrocinadores potentes y que implique al máximo número de empresas», explicó Tejedor.

Los datos se han extraído a través de una encuesta a uno de cada tres corredores que disputaron la prueba en 2018, un total de 6.800, el 70% de fuera de la Comunitat. El nivel de satisfacción de los corredores roza la máxima puntuación en casi todos los apartados, en especial en la llegada y el entorno de la meta, en la Ciudad de las Ciencias.

Girau mandó un mensaje de ambición para seguir creciendo en los próximos años: «No queremos morir de éxito, somos exigentes. La organización trabaja para seguir dando satisfacción y estar entre los mejores maratones del mundo».