HISTORIAS DE 42,195 KM

Jairo, de animar a su padre a entrar en meta junto a él

Jairo, a la derecha, junto a su padre. / lp
Jairo, a la derecha, junto a su padre. / lp

LOURDES MARTÍ

Jairo Ferrero (1993) todavía recuerda el maratón de Valencia de 2006. Por aquel entonces, él era un niño de nueve años que esperaba con ilusión a su padre en la meta. Eran los primeros 42.195 metros de Blas (1996), su progenitor. El 1 de diciembre, ambos cruzarán de la mano el arco de llegada del Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP. Será el debut de Jairo en la distancia de Filípides y con quién mejor que con la persona que le inculcó la pasión por el deporte y la carrera a pie.

«A mi padre y a mí siempre nos ha unido un fuerte vínculo deportivo. Él ha sido siempre mi entrenador, compañero de competición, de equipo y mentor; además de apoyo psicológico durante las carreras, compañero de fatiga y sufrimiento a la vez que he compartido con él alegría y felicidad», explica Jairo, quien ya visualiza la pasarela azul del Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP: «Poder entrar con él a la meta cogidos de la mano, mientras ves que todo el trabajo durante meses ha dado sus gratificantes resultados no se puede explicar con palabras». Jairo y Blas ya no entrenan juntos. El primero vive en «el corazón de Valencia» mientras el segundo continúa en la localidad natal de ambos, Bocairent. Sin embargo, los kilómetros que les separan físicamente no les impiden preparar juntos la gran cita. «Estamos totalmente comunicados para que no haya ningún inconveniente en realizar el maratón juntos, realizamos los entrenamientos a distancia. Pero en cada uno de mis entrenamientos por nuestro magnifico viejo cauce del río Turia, llevo siempre mis raíces encima, nuestro equipo», añade Jairo.

Este atleta popular no entiende su pasión por la carrera a pie sin el club de Atletismo de Bocairent. Blas fue presidente durante ocho años en los que veló «fuertemente por los intereses» de la entidad y de este deporte. «Recuerdo claramente las subidas al Montcabrer con mi padre. Con tan solo 16 años hice mi primera carrera con él, el triatlón cross de mi localidad. Luego llegaron las carreras populares de mi región, el triatlón olímpico de Valencia con 17 años y, por fin, llegó la primera media maratón, en Almansa en el año 2012», rememora Jairo antes de añadir a sus hitos con su padre sus primeros 42.195 metros.