La igualdad va sobre dos ruedas

Participantes en la Marcha Cicloturista de 2018. / lp
Participantes en la Marcha Cicloturista de 2018. / lp

Maurice Eckhard, ciclista con parálisis cerebral con diez medallas mundiales y una paralímpica, apadrina el evento: «La discapacidad desaparece a bordo de la bicicleta» La Marcha Cicloturista Avapace congregará el 16 de junio a un millar de participantes

M. RODRÍGUEZ VALENCIA.

A Maurice la bicicleta le da libertad. A lomos de ella se ha subido en varias ocasiones al podio, entre ellos, al de Londres 2012, en cuyos Juegos Paralímpicos consiguió la medalla de bronce en contrarreloj. Diez medallas de bronce le conceden un palmarés envidiable, que convierten en una anécdota la parálisis cerebral que le acompaña durante toda su vida. Ha sabido sobreponerse a ella a golpe de pedal.

«Sobre la bicicleta, la discapacidad desaparece», proclama Maurice Eckhard, el laureado deportista paralímpico, que en los últimos meses está viviendo en primera persona la exitosa irrupción de Ricardo Ten en el deporte de las dos ruedas. «De niño, cuando practicaba otros deportes era el más patoso. Pero empecé a salir con una peña y sin darme cuenta, descubrí que me quería dedicar a esto», reitera. El valenciano es sin duda el padrino ideal para la Marcha Cicloturista Avapace.

La prueba cumple este año su séptima edición y lleva desde hace algunas semanas abierto el plazo de inscripciones. Para la presente edición, los interesados en participar no deben dormirse, ya que el número de dorsales está limitado a 1.000 por razones organizativas. La cita es dentro de alrededor de un mes, el domingo 16 de junio.

Y el lugar, como en los últimos años, Bétera. «La marcha es una invitación al deporte compartido y solidario y una oportunidad para conocer mejor a Avapace y a las personas con parálisis cerebral», comenta Rafael García, presidente del Club Ciclista Avapace, entidad organizadora de la prueba, que cuenta con la colaboración de diversas agrupaciones de la localidad de Camp de Túria donde se ubicará tanto la salida como la meta. A partir de ahí, el pelotón discurrirá hacia Marines, Llíria y Pedralba, para desde entonces encarar el camino de regreso hacia Bétera. En total, 90 kilómetros, solidarios del primero al último, en favor de la labor de Avapace por las personas con parálisis cerebral.

Una de las particularidades de esta marcha es que algunos participantes, como el propio Rafa García, rodarán con sus hijos o familiares con esta dolencia, en bicicletas adaptadas con las que cuenta la asociación. Una de las condiciones que impone la organización a los participantes es que el día 16 de junio rueden con el maillot oficial de la marcha.

Esto no es un problema para la práctica totalidad de los ciclistas que acuden a una marcha que ya está totalmente consolidada. Es más, algunos de ellos coleccionan el maillot Avapace y atesoran los seis de las anteriores ediciones. Al final, lo importante para la organización es convertir la jornada en una fiesta deportiva y dar visibilidad a las personas con parálisis cerebral. «En realidad, cuando hablamos de un atleta paralímpico hablamos de un atleta, ¿no?», proclama Maurice Eckhard, el mejor padrino posible para la Marcha Cicloturista Avapace.