Hortelano explora una nueva frontera

Hortelano explora una nueva frontera

La gallega Ana Peleteiro da una exhibición y logra la mejor marca europea de la temporada en triple salto (14,55) El velocista, que se destrozó la mano hace 22 meses, bate el récord de España de los 200 metros (20,04)

FERNANDO MIÑANA

getafe. Caía el sol a plomo. El tartán abrasaba y los atletas esperaban en la curva a que llegara Bruno Hortelano. En la grada, prácticamente vacía, a la espera de la tarde, trufada de grandes atractivos, Alberto Armas, su representante, explicaba que no esperaba el récord de España de los 200 en la semifinal, que el velocista solo iba a correr a tope 150 metros. Y así fue, pero en los 50 finales, tirando más de técnica que de piernas, rebotando sobre la fantástica y velocísima pista de Getafe, se lanzó hacia la plusmarca nacional (20.04 con viento de +0.8 m/s), ocho centésimas más rápido de cuando corrió en Río en 2016.

Vaya año. En semanas se convirtió en un personaje conocido en España, en el más mediático. Mucho ruido. Y un día, una noticia que corrió como la pólvora, que heló la sangre de muchos. Hortelano había sufrido un grave accidente de coche en Madrid. Iba al lado del conductor y su mano derecha quedó destrozada. «Mano catastrófica», decía el diagnóstico. El bajón.

Muchos otros se hubieran derretido. Se hubieran rendido ante la evidencia, la dificultad de retomar el vuelo, levantar pesadas cargas en el gimnasio con una mano maltrecha, la presión de la estética en un joven de 24 años, impulsarse de los tacos apoyándose contra el suelo... Un reto colosal. Y entonces emergió otra vez el atleta que deslumbró por su fuerza mental, el hombre que se señala el cerebro antes de arrancar en la salida. «Ya dije que quería volver al 110 por cien», recordaba ayer, emocionado, 22 meses después del trompazo. «He mirado la mano, he visto el guante y me han venido todos los recuerdos, las emociones y me he puesto a llorar».

El alicantino Dani Andújar consigue el bronce en la final de los 800 metros Husillos se prueba y se lleva la medalla de oro en 400 con peor tiempo del previsto

Hortelano y Armas, al fin crédulo, se abrazaban llorosos porque ese carrerón en una mañana de verano sin rivales, era la constatación de que sí, de que había vuelto más fuerte que antes. «No me lo esperaba. Justo en esta carrera no. No he apretado en los últimos 50 metros. De ahí toda la emoción, no podía parar de llorar. He pasado tiempos muy difíciles, he tenido fe de que podía mejorar y ya dije que quería volver al 110 por cien», explicó Hortelano, el velocista total que tiene los récords de 100, 200 y 400.

Por la tarde, ya con todo el foco sobre él, se quedó en 20.15. El cuerpo no daba más de sí. Era el momento de empezar a pensar en Berlín. Hortelano dice que le hace «ilusión» medirse con el búlgaro Ramil Guliyev, líder europeo del año (19.90) y vigente campeón del mundo. Aunque añadió un matiz: «Tengo ganas de correr contra él, pero yo solo me comparo conmigo mismo, con mis marcas y mis límites. Si me gana pero yo supero mis límites, estaré contento. Pero van a tener que correr muy rápido para ganarme...».

Husillos también resurge

El récord de los 400 se lo arrebató hace unas semanas a Óscar Husillos, el atleta que protagonizó la imagen del Mundial 'indoor', en Birmingham, donde se impuso con un nuevo récord de Europa y una exhibición portentosa. Minutos después, durante la entrevista en la zona mixta, le informaron de que había sido descalificado por invadir la calle contigua. Así que, a su manera, el velocista de Astudillo también está en reconstrucción para volver a alcanzar la excelencia.

Husillos se impuso en Getafe con un tiempo de 45.52. Se esperaba algo más llamativo, pero la tarde, tórrida y pesada, no ayudó, y encima quiso probarse con una salida muy fuerte en la que no tardó en coger la compensación a Samuel García. «Es una de las formas que tengo de probar cómo correr en Berlín», explicó antes de anunciar que la de este verano es «una versión mejorada del Óscar Husillos de Birmingham».

La otra gran estrella de este verano, Saúl Ordóñez, acusó al fin el gran esfuerzo que supuso batir el récord de España de 800 el viernes y, con cinco horas de sueño, viajar a Getafe para ganar su semifinal. En la final, con el bajón del sistema nervioso, fue derrotado por Álvaro de Arriba. El podio lo completó el alicantino Dani Andújar.

El mejor concurso fue la final de triple salto. Ana Peleteiro demostró su categoría con tres primeros saltos fabulosos: 14,39, 14,54 ventosos y 14,55 con viento en contra (-0.2 m/s), récord de los campeonatos y la mejor marca europea del año a dos semanas del gran campeonato continental. «En Madrid estuve cuatro años rascándome la barriga, con Iván Pedroso he vuelto a ser la del Mundial de Barcelona. Anoche estuve viendo vídeos con él y por primera vez entendí lo que quería», explicó la gallega, que ya está a solo nueve centímetros del récord de España de Carlota Castrejana (14,64 en 2007).

En la final de los 400 metros vallas no decepcionó Sergio Fernández, que arrasó (49.28) por delante de Alexis Porras, que logró la mínima para el Europeo, donde también estarán Mónica Clemente, oro en pértiga, y Maialen Axpe, las dos que saltaron 4,45.

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