HISTORIAS DE 42,195 KM

La fortaleza de Meriel, el impulso de su padre Javier

Javier Luján corre junto a Meriel, su hija. / lp
Javier Luján corre junto a Meriel, su hija. / lp

LOURDES MARTÍ

La fortaleza de Meriel empujó a su padre, Javier Luján (Alzira, 1975) a estrenarse en un maratón: «Mi hija por aquel entonces tenía seis años y estuvo malita. Llegamos a temer por su vida. Gracias a su valentía salió todo bien y sin secuelas. Me prometí a mí mismo que el año siguiente haría el Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP y pasaría corriendo cerca del hospital donde salvaron la vida de mi hija». Era 2014.

El próximo 1 de diciembre, Javier correrá sus cuarta carrera de los 42.195 metros respaldado, una vez más, con su mayor fan: «Me anima en cada una de mis carreras, me acompaña en muchos entrenamientos, cruza conmigo muchos arcos de meta, me controla mi alimentación...». Habla de Meriel, quien también siente pasión por el atletismo: «Este año quedó campeona provincial en categoría alevín en distintas pruebas, es una gran luchadora. Compartir con mi hija esta pasión es lo mejor que ha podido pasar».

En su cuarto maratón espera «disfrutar de la preparación y de cada kilómetro» y también quitarse la espinita clavada en la edición de 2018. «En mi última participación tuve que retirarme. Me empezaron a dar calambres en las piernas, el reloj me decía que no iba a cumplir mis objetivos y me bloquee física y mentalmente por lo que decidí salirme», explica. Además de prepararse con un entrenador, también acude a un nutricionista y Javier reconoce que quizás la parte más débil sea la mental. Por eso continúa trabajando en ella para lograr disfrutar de una prueba que considera perfecta: «Me quedo con muchas cosas: la animación, los lugares emblemáticos por los que pasamos, pero, sobre todo, la entrada a meta por esa alfombra azul en la Ciutat de les Arts i les Ciències».

Javier se enamoró de la carrera a pie hace diez años. Desde entonces, además de «salud y amistades», el deporte se ha convertido en algo indispensable en su vida: «Es mi diversión, una forma de relacionarme con otras personas que comparten mis aficiones». También se impregna de sus «valores» como la «superación de uno mismo».

Respecto a la decisión de la organización de eliminar la 10K paralela al Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP, opina que así, la 42K podrá crecer manteniendo su «perfección».