La élite nacional desempolva récords con más de una década

Fiz, de negro, añadió otro récord a su increíble palmarés. / jesús signes
Fiz, de negro, añadió otro récord a su increíble palmarés. / jesús signes

El veterano Martín Fiz, Trihas Gebre y 'Chiki' Pérez vuelan sobre el asfalto de Valencia para amarrar sus respectivos objetivos

L. MARTÍ VALENCIA.

«Sólo es cuestión de correr igual que lo hacía en el colegio. Sólo tengo que imaginar que mi padre será mi liebre y que me marcará el ritmo». Martín Fiz sabía que sólo así cumpliría su objetivo en Valencia: batir el récord del mundo de mayores de 55 años. Un 13 de enero de 2002, perdió a su padre. El mismo día 17 años después, el atleta vitoriano cruzó la línea de meta en 31:36. Lo hizo con su progenitor en el corazón y rodeado de 'los cuatro magníficos': Luis Félix Martínez, Julián Ramírez, Octavio Sanchis y Nacho Cáceres empujaron hasta los 10k al campeón del mundo de maratón. «En septiembre me atropellaron y el dos de diciembre estaba aquí compitiendo. Hice una buena marca. Siempre he sabido que esta es la ciudad del running, pero no sólo por la orografía, también por las organizaciones y por cómo se vuelca la ciudad. También tengo que agradecer al Cárnicas Serrano por haberme dejado esas liebres que me han ayudado», comentaba Martín Fiz.

El encargado de tirar en el último tramo de la prueba del campeón del mundo fue Luis Félix Martínez. El de Alboraia desgranó cómo se llevó a cabo el récord. «Junto a mis compañeros logramos algo que es un lujo y una satisfacción muy grande. Nacho fue el primero que cogió la batuta, en el seis Julián tomó las riendas y empezó a marcar el ritmo un poco más rápido. A partir del siete fue mi turno y apreté más, en los últimos 900 metros fui animándole para que no bajara la guardia y apretando los dientes. Los últimos 200 metros las piernas le temblaban», describió Luis Félix.

Antes de cruzar la meta, Martín miró hacia un lado y se encontró a Trihas Gebre. Mientras el vasco pulverizaba el tiempo que estableció el británico Martin Rees en 2008 (32:02), la atleta hacía lo propio con el registro de Rosa Morató en 2009 (32:06) logrando el récord de España femenino. «A esta ciudad siempre si debe venir a por marcas, venía con confianza», comentaba Gebre. Fiz, a su lado, le miraba «orgulloso»: «Es un día muy importante por lo que ha hecho ella y también los ganadores. El resto de la élite española también ha estado muy bien. Si Valencia logra el oro, luego se merecerá el platino o lo que sea», insistía el atleta. No dejaba de sonreír. Ni de hacerse fotos con todos los que le requerían. En todas, un mismo gesto: los pulgares hacia arriba.

Así, feliz, también estaba 'Chiki' Pérez. Otro que ha encontrado en Valencia el asfalto perfecto. El de Ciudad Real fue el primer español y vapuleó su marca personal. Logró un tiempo de 27:59. Sin crono. Su intención era correr lo más pegado al grupo de atletas africanos. A los 100 metros de la meta vio el reloj y se dio cuenta de que podía entrar en el selecto grupo de españoles sub-28 formado hasta ayer mismo sólo por Toni Abadía (27:48) y De la Ossa (27:55).