El corredor milenario

Icónico dorsal. Luis Félix pidió a la organización del 10K de Rafelbunyol que le dieran el dorsal 1.000. / cronorunner Museo en casa. Reservará una habitación para trofeos, murales y las libretas donde apunta las carreras. :: irene marsilla
Icónico dorsal. Luis Félix pidió a la organización del 10K de Rafelbunyol que le dieran el dorsal 1.000. / cronorunner Museo en casa. Reservará una habitación para trofeos, murales y las libretas donde apunta las carreras. :: irene marsilla

Luis Félix Martínez celebra que ya ha completado un millar de carreras con un triunfo incontestable en Rafelbunyol

MOISÉS RODRÍGUEZVALENCIA.

Luis Félix es feliz cada vez que se enfunda las zapatillas. Ha convertido el asfalto en su hábitat. «Quiero seguir más allá de los 80», proclama el carismático corredor del Cárnicas Serrano. Imposible charlar con él un par de minutos en la salida o llegada de cualquier carrera sin que alguien le salude o le pida una fotografía. Se lo ha ganado a pulso, en un cuarto de sonrisas y zancadas en los que ha pasado ya por debajo de 1.000 arcos de llegada.

Rafelbunyol fue el marco de un momento emotivo para Luis Félix Martínez. «Me invitaron a participar en la 10K. Me llevo muy bien con el club y sólo les pedí como condición que me asignaran el dorsal 1.000», comenta. Dicho y hecho. «He salido a fuego, quería ganar para celebrarlo como se merece», precisa. 32 minutos y 49 minutos después, Luis Félix Martínez apareció por la meta en solitario, veloz y sonriente, indicando al frente en señal de victoria y señalando al cielo, dedicándole la victoria a Enrique, su padre. «Estoy seguro que me está mirando orgulloso desde ahí arriba», proclama.

La jornada de ayer marca un hito que empezó en 1993. Al acabar el servicio militar, Luis Félix decidió dejar el fútbol sala para centrarse en el atletismo. Corrió con unos amigos la Volta a Peu de Valencia y aquello le cambió la vida. Acabó de enamorarse de las carreras populares en el Pas Ras y en la Maratonina. «Mis compañeros no me siguieron el ritmo, así que yo seguí mi camino», precisa. Desde aquellos inicios, decidió apuntar todo.

«Dentro de tres años, cuando cumpla los 50, me marcaré el reto de bajar de 2.25 en maratón», desvela

Las marcas, las sensaciones, una valoración... Luis Félix Martínez tiene perfectamente documentadas las 1.000 carreras en las que ya ha participado. «Me dio por ahí siguiendo el ejemplo de mi primo Toni», comenta el corredor. Son en cierto modo un resumen de sus últimos 25 años de vida, como los trofeos y algunos de los carteles de citas en las que ha sido elegido como imagen. «Quiero ordenarlo todo y dedicar una habitación de mi casa», señala. A modo de museo.

No cabrá todo, pero a buen seguro habrá alguna de Siete Aguas. «Es mi carrera preferida. Intento no perdérmela ningún año. He renunciado a ir a eventos para correrla. Coincidía con las bodas de plata de mi hermano Enrique y acudí a la celebración porque tenía una fascitis», relata Luis Félix Martínez.

También le encanta el Medio Maratón de Navajas, otra carrera especialmente exigente. La distancia, de hecho, le fascina: suma ya 211 carreras de 21.095 metros. Pero como muchos corredores, su siguiente gran reto se le ha marcado en la prueba reina, el maratón. Ahí tiene como marca 2.25. «Tengo ya 47 años y dentro de 3, cuando haya cumplido los 50, quiero rebajar ese registro. Va a ser complicado, pero lo intentaré», señala el atleta.

El corredor de Cárnicas Serrano evita ponerse fecha de caducidad. De hecho, mira hacia el futuro y al momento en el que duplique la cifra de carreras concluidas. «Ahora quiero acelerar para no tardar otros 25 años para llegar a las 2.000», proclama. Luis Félix hace un argumentario que parece lógico: «Cuando baje el nivel de exigencia podré centrarme en hacer más carreras». Pero ese instante no se atisba por el momento. Porque él no se cansa de ganar. Es su forma de vida. Lo que le motiva. Cada vez que se cuelga un dorsal o sube un podio escribe a ritmo de zancadas un episodio más de la historia de su vida.

 

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