3/42: Marcial Ferri, ante el maratón y el silencio

Marcial Ferri durante el último maratón de Valencia. :: LP/
Marcial Ferri durante el último maratón de Valencia. :: LP

El año pasado el del Redolat Team logró el récord de España en maratón de la Federación Española de Deportes para Sordos en categorías masculina: 2 horas, 39 minutos y 2 segundos

LOURDES MARTÍ

Se imaginan correr 42.195 metros en absoluto silencio? ¿Serían capaces de completar el Maratón Valencia Trinidad Alfonso aislados del ambiente que acompaña cada zancada de los participantes? Así lo hace Marcial Ferri. En noviembre, el atleta abordará su cuarta participación en la única prueba con etiqueta de oro en España de la IAAF.

Pero él no sólo corre, vuela. El año pasado el del Redolat Team logró el récord de España en maratón de la Federación Española de Deportes para Sordos en categorías masculina: 2 horas, 39 minutos y 2 segundos. No es la única mejor marca nacional que ha conseguido: desde septiembre de 2015 es el más rápido en lograr una 15k en ruta (52 minutos y 59 segundos).

En su tobillo derecho luce un tatuaje nuevo, es la silueta de un corredor sobre la palabra: Maratón. Un dibujo para toda la vida para un deporte en que se inició por casualidad: «Todo empezó gracias a un compañero de trabajo que corría». Él le apoyó en todas las dificultades a las que tenía que hacer frente: «Me ayudaba con las inscripciones, los dorsales...». Así fue como Marcial, al que le habían fascinado el patinaje o el fútbol toda la vida, se enganchó al atletismo y decidió volar solo: «Hace un año y medio más o menos me independicé para poder superar yo los obstáculos que se me presentan».

Nació en 1975 y a sus 41 años sólo piensa en seguir adelante por el cariño de la gente: «Lo hago por mis amigos y mis compañeros de pelotón, en el Redolat Team soy muy feliz, me siento muy integrado». A cambio, su equipo recibe lecciones de humildad y motivación impagables.

«Correr es vital para mí, me hace sentir bien, aliviado y estoy muy orgulloso por lo que voy consiguiendo». No puede oír pero sí sentir las calles de su ciudad. «Es una experiencia única», comenta Marcial cuya comunicación con el público que se vuelca en la cita grande de su Valencia es especial, ya que aunque no la escucha, la siente «latir».