ALGIRÓS Y MESTALLA

MIQUEL NADAL

La mayoría de historias del Valencia CF indica su nacimiento, en plenas fiestas falleras, casi haciéndolo equivalente a un acto de euforia pirotécnica. Nada más alejado de la realidad. Los padres fundadores se reunieron el día 1 de marzo, levantaron acta de la constitución, y en cumplimiento de lo dispuesto en la Ley de Asociaciones, presentaron el día 18 de marzo los papeles en el Registro de Asociaciones en el Gobierno Civil. Era día laborable. Cuando se rastrea la hemeroteca se comprueban estas cosas. Las Fallas, 24 en 1919, se plantaban el día 18 y se quemaban al día siguiente. En esa semana no existe ni una línea en la prensa sobre deportes que no sea el Tiro de Pichón o la corrida que el domingo protagonizarían Joselito y Belmonte. Entre marzo de 1919 y 1923, de la nada surgieron primero unas líneas que anunciaban los partidos y los resultados. Después vinieron noticias, la publicidad, la creación de secciones singulares en la prensa. En tan solo cinco años, la determinación de aquellos pioneros, Milego y Medina, se transformó en un factor de tanto entusiasmo y crecimiento, que obligó a la construcción de Mestalla, a tan solo 200 metros de Algirós. No se entiende Mestalla sin Algirós, sin el entusiasmo, el pundonor y el éxito que tuvo el fútbol y el Valencia en ese pequeño lapso de tiempo. Con la consecución del primer campeonato regional, con la primera eliminatoria de Copa frente al Sporting, con el éxito de los partidos amistosos para enfrentarse con otros equipos, Algirós se desbordó de tal manera que hubo que hacer Mestalla. Se podrían contar mil historias de Algirós con un poco de tiempo y afecto. El otro día yo mismo improvisé unas cuantas. La dificultad para llegar, la instalación de pupitres para los periodistas, gente viendo los partidos desde los árboles o las rejas. Ni ahora ni antes nos hemos acordado de rememorar el lugar de Algirós en la memoria de la historia del club. Salvo la Fundación del Valencia, con su Fórum Algirós, nadie ha reparado aquel olvido. Cuando se inaugura Mestalla el cronista KRITIK, desde La Correspondencia de Valencia homenajea el campo de Algirós, el primer paraninfo del fútbol valenciano, e intenta que el nuevo campo de fútbol mantenga aquel nombre. Algo así como Nou Algirós. ¡Qué bonito hubiera sido que en el actual lugar que ocupó el campo se hubieran colocado dos estatuas, Montes y Cubells, en representación de aquel momento inicial del fútbol! El próximo día 18, antes de ir a la Marcha Cívica que partirá desde la Plaza de la Afición, a las 9 de la mañana, los amigos de Últimes Vesprades a Mestalla acudiremos a rendir homenaje a Algirós. Miren en cualquier aplicación la ubicación de la calle del Ingeniero José Edmundo Casañ. Allí estaremos. Y de paso recordaremos la memoria de un valenciano, buena persona, asesinado por ETA.