Ramón Esteve: «Valencia tiene un déficit de cuidado de espacio público impresionante»

Ramón Esteve, antes de la entrevista, en su estudio de Valencia. / jesús montañana
Ramón Esteve, antes de la entrevista, en su estudio de Valencia. / jesús montañana

«El diseño valenciano como una identidad propia no existe», asegura el arquitecto, que mañana inaugura una exposición en la feria Hábitat

CARMEN VELASCOVALENCIA.

«El mejor edificio de Valencia es la Lonja», afirma sin dudarlo Ramón Esteve, quien mañana charla sobre diseño e inaugura una retrospectiva sobre su obra en la feria Hábitat Valencia. Suma más de 20 años creando y goza del prestigio internacional, destaca el potencial creativo de Valencia, «donde hay muchas empresas con el diseño en su ADN». El responsable del proyecto de rehabilitación del edificio Bombas Gens, considera que la designación de Valencia como Capital Mundial del Diseño 2022 no sólo ha de visibilizar la creatividad sino que ha de servir para que la ciudad del Turia «tenga otra cara».

-Imparte mañana la conferencia 'Diseño: por qué, cómo, para qué'. ¿Puede contestar ahora a esos interrogantes?

-A través del diseño un objeto adquiere una dimensión emocional que conecta con el usuario. Todo lo que nos rodea ha sido diseñado: por un diseñador o anónimo fruto de la tradición. El por qué tiene que ver con el origen (la naturaleza, el arte, la arquitectura); el cómo hace referencia al proceso, que condiciona la forma; y el para qué es porque el diseño tiene la capacidad de mejorar la calidad de vida.

«Es lamentable que en un concurso se valore más la baja económica que el proyecto»

-¿En qué consiste la retrospectiva?

-Se mostrarán los trabajos más representativos de mi carrera, como la colección Na Xamena para Gandia, las piezas para Vondom, la iluminación para Vibia, la colección de grifería Lignage para Noken /Porcelanosa, el mobiliario Casilda para Talenti, entre otros.

-¿Se siente más diseñador que arquitecto?

-Depende. Trato de enlazar las dos parcelas porque yo empecé a diseñar desde la arquitectura. Los proyectos que más me gustan son los que alcance todos los detalles, como las casas Refugio en la viña y Sardinera o en interiorismo como la tienda Chapeau o el restaurante Bouet.

-¿Prefiere edificios públicos o privados?

-No sé quién dijo que todos los edificios son una casa. Citando a Louis Kahn, cuando haces un edificio público has de conocer la institución que representa pero el trabajo es el mismo. Al estudio Ramón Esteve se le conoce internacionalmente más por el diseño de casas privadas y por el diseño de producto que por la arquitectura pública. Disfruto haciendo edificios de cualquier contenido, desde un hotel hasta un hospital. Hacemos muchos concursos, pero es lamentable que en Valencia se valore más la baja económica que la calidad del proyecto, esto es algo que no favorece la buena arquitectura y que, por ejemplo, corrigieron en Cataluña.

-¿Existe el diseño valenciano?

-El diseño valenciano como una identidad propia como tal no existe. En Valencia los diseñadores no tenemos un estilo común, porque es algo que ahora mismo prácticamente no sucede en ningún lugar. La globalización hace que todos recibamos inputs de todas partes y las influencias no sean locales. En Valencia por un lado hay una tradición y artesanía histórica previa que de alguna forma en la contemporaneidad se refleja en todo el diseño moderno de finales del siglo XX. Tenemos muy buenos diseñadores y creativos, pero ahora falta que el diseño se refleje en la calle y que la cultura del diseño se contagie a la ciudadanía. La capitalidad del diseño ha de ser la oportunidad.

-¿Cómo se va articular para que el diseño salte a la calle?

-Lo deseable sería que primero la gente exigiera que las cosas estén bien hechas y consecuentemente las instituciones dieran respuesta a las reclamaciones de la ciudadanía. Esperar que las instituciones públicas, con independencia del color político, nos diseñen bien las cosas si no hay una exigencia por parte de la ciudadanía es irreal.

-¿Por qué en la plaza del Ayuntamiento no hay establecimientos bien diseñados?

-En diseño hay círculos virtuosos y círculos viciosos. Los primeros se dan donde surgen de forma natural locales cuidados, bien diseñados y eso fomenta cuando nace un nuevo establecimiento debe hacerlo igual o mejor que el de al lado. Esta situación no se ha dado en la plaza del Ayuntamiento. Valencia tiene un déficit de cuidado de espacio público impresionante, desde las aceras, hasta el mobiliario público, que no responde a ningún patrón de identidad, como puede suceder en otras ciudades. Tenemos espacios con mucho valor arquitectónico, como el entorno de la Lonja o del Mercado Central, la plaza del Ayuntamiento, o muchos de los espacios del barrio del Carmen, por resolver que hacen que Valencia no proyecte todo su potencial.