Ureña: «Desde el primer momento supe que no iba a ver por ese ojo»

El torereo Paco Ureña, ayer en Valencia. / EFE/Juan Carlos Cárdenas
El torereo Paco Ureña, ayer en Valencia. / EFE/Juan Carlos Cárdenas

El torero, que rechaza cualquier tipo de ventaja sentimental, confirma que reaparecerá en Fallas

JOSÉ LUIS BENLLOCH VALENCIA.

Paco Ureña que perdió la visión de un ojo en la pasada feria de Albacete, ha anunciado noventa y ocho días después, tal como adelantó LAS PROVINCIAS, que vuelve a torear. La reaparición tendrá lugar en las corridas de Fallas con un cartel aún por decidir, aunque fuentes de la propia empresa han asegurado que será del máximo rango. El torero, que por la tarde recibió el trofeo al triunfador de la pasada Feria de Julio, comparecía ante los medios de comunicación por vez primera desde el percance.

«He querido volver en Valencia porque quería hacerlo por méritos propios, en una plaza en las que me gané estar antes del percance», aclaró de primera para que nadie piense que quiere sacar ningún tipo de rédito de la cornada y, además, «quería volver en una plaza de primera con un toro de primera, porque si no, no sería Paco Ureña». La argumentación del torero que define perfectamente su estilo, aquello de que se torea como se es, levantó fuertes aplausos de los aficionados y periodistas que llenaban el salón Sorolla del Ateneo Mercantil, en un acto en el que estuvieron también los componentes de su cuadrilla y apoderados.

Ureña, que vestía un elegante traje gris, compareció entero, pero emocionado, sin alardes y sin recurrir a ningún tipo de lastimeo, agradecido a cuantos le han ayudado a superar este trance, especialmente a los doctores que le asistieron, también a su madre y a su novia, «a las que me dolió mucho, más que a nadie, decirles que yo sabía que no iba a ver más por ese ojo. Lo supe desde el principio, en la misma plaza». Se le apreció un magnifico aspecto físico, sólo el ojo ligeramente cerrado -cuestión que los doctores tratarán de corregir en una próxima intervención- recordaba el percance. El torero quiso dejar claro que vuelve como se fue, muy de verdad, e hizo hincapié en el 'feeling' tan especial que siempre tuvo con esta afición como otro de los motivos que ha tenido para elegir Valencia.

Reiteró que este percance «no va a ser motivo para no seguir siendo como era en la plaza». Acerca de la adaptación que está teniendo a su nueva situación, explicó que en su mente «no hay ningún problema, los problemas de visión los estoy trabajando para suplir el ángulo que el ojo ya no ocupa». Y aseguró que no teme ninguna secuela psíquica: «Mi miedo era no poder seguir toreando, no poder seguir siendo torero, y la vida me ha dado esta nueva oportunidad».

La cuestión psíquica, como secuela de los percances en los toreros, es muy importante y se hacen especialmente difíciles de superar, sobre todo, en aquellos que se denominan cornadas de espejo, es decir las que se encuentran cada mañana cuando se miran y les recuerdan inexorablemente las consecuencias que trae el toro, dijo tenerla superada. «No hay problema tampoco, lo tengo asumido».

La próxima intervención quirúrgica será cuando acabe la temporada, y en la misma se tratará de asegurar definitivamente el globo ocular y mejorar la estética dándole más volumen al ojo. «Haberla hecho ahora hubiese supuesto no torear de momento y ademáis estaba cansado de tanta operación», señaló.

Por último, en torno al cartel de su reaparición en Fallas, admitió que «sinceramente, lo único que he comentado con mis apoderados, tanto con Simón Casas como con Juan Diego, es que quiero reaparecer en Valencia y por Fallas, pero no sé nada ni del cartel ni de los compañeros con los que torearé ese día. De todos modos, estoy seguro de que todo será como debe ser. Tengo plena confianza en ellos». Lo que sí tiene son razones y derechos, muchos derechos, para que sea una combinación de la máxima categoría y si no los tuviese se los acaba de ganar ahora. Lo suyo no es un cuento de Navidad, ni ha querido convertirlo en tal. Lo suyo es una historia muy humana, de muchos valores y gran entereza. Muy Ureña.