Vivir sin ver 'Juego de Tronos' y no ser un extraterrestre

Arya Stark. /HBO
Arya Stark. / HBO

«No he visto ningún capítulo de 'Juegos de Tronos', ni he escuchado ninguna canción de Rosalía. ¡A ver quién supera eso!»

MARISA MONTIEL

«No he visto ningún capítulo de 'Juegos de Tronos', ni he escuchado ninguna canción de Rosalía. ¡A ver quién supera eso!». Ésta es una de las afirmaciones que inundan las redes sociales de gente que está al margen de los Siete Reinos, y que llevan a pensar, ¿no verla te convierte en alguien especial?

Twitter, Instagram y Facebook se han llenado de mensajes y encuestas que hacen ver que son muchos y muchas los que se manifiestan abiertamente en contra del conocido anglicismo 'mainstream', esa corriente o tendencia mayoritaria de masas que arrasa o causa furor; es decir, eso en lo que se ha convertido esta serie de HBO, que de ser de culto ha pasado a popular.

Y todos han esperado a la emisión de la octava y última temporada, cuyo sexto capítulo se emitirá mañana en Estados Unidos, las 03:00 hora española, para gritar a los cuatro vientos que no, que no quieren saber quién es la Madre de Dragones, John Nieve o qué es eso del Trono de Hierro.

Entre los que expresan abiertamente esta negativa las justificaciones son variadas y para todos los gustos: que si ahora ya son muchas temporadas y da pereza, que si se trata de una versión de las pelis de romanos o que, simplemente, no le da la gana.

«Pues yo no he visto ningún capítulo de Juego de Tronos ni lo voy a ver y no me siento mal por ello ni noto que me falte algo (...) hay más gente como yo y somos personas normales, con inquietudes culturales y eso. Dicho queda», afirma en Twitter el crítico de televisión Roberto Enríquez, más conocido como Bob Pop.

«Superad esto: no he visto ni un solo episodio de Los Simpsons, ni de Juego de Tronos, ni El señor de los Anillos, ni Titanic», arenga otro usuario.

Aunque otros van más allá y reconocen sentirse «extraterrestres» por no seguir esta serie cuya primera temporada arrancó el 17 de abril de 2011, una fecha que marcó en el mundo de la televisión un antes y un después en la manera de hacer series de ficción.

Pero si hay una explicación, lógica, a este ir contra corriente es que no están dispuestos a vivir bajo la presión de los que se empeñan a destripar lo que va a pasar. Algo que ha provocado la indignación de los propios dobladores españoles, quienes hicieron su trabajo con complicadas exigencias, como doblar viendo solo la cara del personaje al que ponen su voz y no la escena completa.

«Mira que no he visto ni un minuto de 'Juego de Tronos', ni creo que lo vaya a hacer nunca, pero me parecen tan poco respetuosos los spoilers... Qué necesidad de joder, de mostrar que tú ya lo sabes y el otro no, como para al menos sentirte superior en algo en la vida. Cansinos», manifiesta una usuaria de la red social del pajarito incluida en esta cadena de reacios.

Guste o no, al igual que sucede con otros eventos televisivos como Eurovisión -ya hay muchos que también usan las redes sociales para manifestar su negativa a seguirla- cuando algo se convierte en popular deja de interesar a mucha gente, como si pertenecer a la masa te restara puntos en el universo intelectual.

Y aunque es respetable este pensamiento, lo cierto es que se trata de un derroche de perfección que en esta octava y última temporada ha vuelto a abrir otro debate: el de la decepción ante la bajada de interés en la trama. Pero eso ya es otro melón que habrá que abrir el lunes.

Juego de Tronos