Regreso a Poniente

Daenerys y Jon Snow, ante sus dragones en el reino del Norte./HBO
Daenerys y Jon Snow, ante sus dragones en el reino del Norte. / HBO

Reencuentros, paseos en dragón y memes en la vuelta de 'Juego de Tronos',que arrancó con un capítulo que sirvió para recolocar todas las piezas antes de la gran batalla

MIKEL LABASTIDA

Entre las fechas más importantes que la cadena HBO recordará (junto con la del final de 'Los Soprano' en 2007 o la de la presentación de 'Westworld' en 2016) está, sin duda, la del comienzo del desenlace de 'Juego de Tronos'. Tras año y medio de espera, los seguidores de la ficción basada en la novela de George R.R. Martin se enfrentaban esta semana a la primera entrega de la última temporada de la superproducción. Y en una data tan relevante, la plataforma en España «experimentó problemas técnicos» durante tres horas, que impidieron a un buen número de usuarios ver cómo continuaban las andanzas de los Stark, Targaryen y Lannister. Dado que el capítulo se emitió a las tres de la madrugada, muchos optaron para despertarse temprano y devorarlo (y así evitar que nadie les contase lo que sucedía), pero se les atragantó el desayuno. «Shame, shame», gritaron unos cuantos.

Una vez superados los obstáculos, los fans se encontraron con la imponente nueva cabecera de la serie, que comienza con la imagen del muro hecho trizas y confiere gran importancia a las catacumbas de Desembarco del Rey e Invernalia. De hecho, ya en la primera entrega se produjo allí una de las revelaciones que llevábamos años esperando. Y a partir de aquí comienzan los 'espoilers', por lo que quienes no han visto el capítulo deberían evitar continuar leyendo estas líneas.

El episodio que abrió la última tanda actuó correctamente como elemento de transición, para reordenar todas las piezas y prepararlas para la batalla final, pero le faltó emoción y algún golpe de efecto imprevisible. Porque nada de lo que vimos resultó inesperado. Cómo será la cosa que lo más sorprendente fue la cabecera recién estrenada.

El grueso de la trama transcurrió en la capital del Norte, como si volviésemos al principio de la serie, a aquel lejano primer episodio en el que el rey Robert Baratheon y su familia visitaban el asentamiento. Esta vez la reina que llegó fue Daenerys y se encontró entre el pueblo con más caras largas que vítores y alegrías. Los norteños no se dejaron impresionar por sus ejércitos ni por sus mascotas. Entre Sansa y Khaleesi se atisba uno de los conflictos de la temporada, ya que no hubo demasiado 'feeling' entre ellas. Jon Snow regresaba a su lado y se reencontraba así con Bran, que le recibió frío -con ese comportamiento impasible con el que hace todo ese muchacho desde que es Cuervo de Tres Ojos-, y con Arya, que, esta sí, se rindió a los brazos de su hermano y le pidió que no olvidase quién es y de dónde viene. Si ella supiera...

Tienen bula

El otrora rey del Norte fue protagonista esta vez por dos motivos. Por un lado, por la empalagosa historia de amor que mantiene con Daenerys, que les llevó a ambos a surcar los cielos a lomos de sus dragones en busca de una cascada tranquila en la que retozar. Y por otro porque por fin descubrió (por boca de Sam en las catacumbas de Invernalia) que en realidad es hijo de Lyanna Stark y de Rhaegar Targaryen, lo que le sitúa como heredero legítimo del Trono de Hierro y le pone en una situación complicada ante Khalessi, que ahora es su rival para ostentar el poder, su amante y su tía.

En el capítulo, además, Cersei Lannister y Euron Greyjoy acercaron aún más sus posturas, esta vez en su sentido estricto, y Bran se topó con Jaime, el hombre que lo dejó inválido hace ocho años. Y conocimos un dato que seguro adquiere relevancia: los dragones no comen bien en su nuevo hogar. No parece una información baladí.

Los creadores de 'Juego de Tronos', por el momento, cuentan con bula y, en general, los espectadores han sido misericordes con ellos entendiendo que este episodio tenía la dificultad de servir de resumen y arranque. Con todo, no tardaron en aparecer los memes (como el de uno de los dragones observando a Jon y Daenerys arrullarse) y los alegatos para que varias de las frases del guion pasen a la posteridad. Sirvan como ejemplo estas: «¿Quieres una furcia? Compradla. ¿Quieres una reina? Ganadla», que le espetó en su cara Cersei Lannister a un insolente Euron Greyjon; o «¿Qué comen los dragones? Lo que deseen», que le advirtió Daenerys a una empoderada Sansa (que ya es oficialmente la más lista de la serie).