«No siempre el hombre tiene el poder»

Jesús Mosquera colgó las botas de fútbol hace año y medio./Antena 3
Jesús Mosquera colgó las botas de fútbol hace año y medio. / Antena 3

Jesús Mosquera protagoniza 'Toy Boy', la serie que emite mañana Antena 3. «Me divierto más en el rodaje que jugando al fútbol», dice

JULIÁN ALÍA

Jesús Mosquera (Fuengirola, Málaga, 26 años) pasó por la cantera de fútbol de Málaga, Athletic de Bilbao y Betis, y se retiró en el Antequera con 25 años. El motivo de su adiós a los campos de fútbol no fue otro que un 'casting' en el gimnasio en el que entrenaba. Ahora, el ya actor se encuentra realizando un curso de interpretación porque cree que «hay muchos papeles que podría disfrutar muchísimo» y no quiere encasillarse en Hugo, el protagonista de 'Toy Boy', la serie que emite mañana Antena 3 a las 22.40 horas y que da un giro a los roles de género.

- ¿Cómo un futbolista se presenta al 'casting' de una serie de televisión?

- Me surgió la oportunidad de presentarme a un 'casting' en el gimnasio al que yo iba. Cuando llegué me dio un poco de apuro, porque pensaba que no me iban a elegir, que había mucha gente, que no estaba capacitado para pasar la prueba… Pero la chica que hacía el 'casting' se fijó en mí y cuando estaba entrenando en el gimnasio me preguntó que por qué no animaba a hacer la prueba. Ahí hice la primera entrevista y empecé a pasar 'casting' a 'casting' hasta que me dieron la noticia de que me habían elegido.

- ¿Diría que delante de las cámaras ha disfrutado más que en el terreno de juego?

- Me lo pasao mejor en un rodaje, porque cuando jugaba al fútbol me sometía yo mismo a mucha presión. He estado 20 años jugando al fútbol y creo que no he llegado a disfrutar de ello todo lo que debería, porque siempre tenemos altas expectativas y nos ponemos objetivos muy complicados. Como ya tenía esa experiencia, cuando me metí en el mundo de la interpretación decidí que quería disfrutar y pasármelo bien cuando estuviese trabajando. Es cierto que hay momentos de agobio, de nervios... pero he estado en Málaga grabando y han sido ocho meses inolvidables.

«Me surgió la oportunidad de presentarme a un 'casting' en mi gimnasio»

- ¿Echa de menos el fútbol?

- No me ha dado tiempo. Llevo un año y medio sin jugar, y todo este tiempo he estado 24 horas al día pensado y trabajando en el proyecto de 'Toy Boy'. Es cierto que tienes el gusanillo del fútbol, pero cuando estás ilusionado y tienes ganas de aprender y de mejorar no piensas en lo que has dejado atrás.

- ¿Cómo ha vivido esos ocho meses?

- He trabajado mucho, porque, aparte de grabar casi todos los días, los que descansaba tenía que ensayar las coreografías de baile que hacemos en la serie, y, además, había que ir todos los días al gimnasio para estar bien físicamente. Ha sido un proceso muy bonito, pero también muy duro y con muchas horas de trabajo que creo que están compensadas por el resultado de la serie. Estoy supercontento con lo que he conseguido.

«Estoy enamorado de Hugo»

- ¿Qué le ha parecido ese cambio de los roles de género?

- Lo veo genial. Creo que es algo que debe resaltarse porque es cierto que no siempre el hombre tiene el poder de los negocios o de la familia, y en este caso las chicas, que en las serie están estupendas y son grandes actrices, ensalzan el poder femenino y son las que tienen el poder, las cabezas de familia, y las que llevan las riendas en las relaciones amorosas. Creo que ha sido un acierto.

- ¿Y su personaje?

- Yo estoy enamorado de Hugo. Desde el primer día que leí los guiones conecté con él. Es un chico que ha tenido una infancia difícil y que se ha resguardado en el mundo de la noche, de los bailes, que buscaba un poco el cariño en Macarena (Cristina Castaño), su amante, y al que la vida le da un golpe tremendo cuando le acusan de asesinato después de esa noche de excesos. Después de siete años en la cárcel tiene muchísimas preguntas y muy pocas respuestas. Es un personaje que está vivo, que es vulnerable, sensible, que se vuelve desconfiado y que, con la ayuda de sus compañeros los estrípers y de su abogada (María Pedraza), empieza a buscar esas respuestas.