«Iñaki da más juego en Sevilla»

Iñaki, al que encarna en la serie Jon Plazaola, en una escena con los dos bebés, Elaia y Jon, a su cargo.  / R. C.
Iñaki, al que encarna en la serie Jon Plazaola, en una escena con los dos bebés, Elaia y Jon, a su cargo. / R. C.

Jon Plazaola protagoniza con María León 'Allí abajo',la serie de Antena 3 que lidera la noche de los martes. «Los capítulos de 50 minutos son una bendición; ahora en todas las escenas pasan cosas»

JULIÁN ALÍA

Allí abajo' sigue haciendo los deberes en su temporada de despedida. Antena 3 emite esta noche a las 22.45 horas el capítulo número 64 de la serie, que promedia más de 2,3 millones de espectadores por episodio, y que lidera la franja del 'prime time' con un 14,6% de cuota de pantalla. Uno de sus responsables es Jon Plazaola (Villarreal de Urrechua, Gipuzkoa, 37 años), que ha visto como su personaje, Iñaki, vuelve al sur para ejercer las tareas de padre por partida doble: con Elaia, hija de él y Carmen, y Jon, fruto de su relación con la 'mala' Gotzone. - Ahora que la serie se despide... ¿cómo ha sido rodar al lado de María León (Carmen)?

- Maravilloso. Cuando parecía que no la podía querer más, porque cuando la vi fue como un 'big bang' para mí en la primera temporada, se convirtió en mi compañera, mi maestra... es una de mis mejores amigas y hemos compartido muchísimas cosas. Si ella dice que trabajar conmigo es como montar en un patinete, hacerlo con ella es como montar en el Dragón Kahn, directamente. Ojalá pueda seguir disfrutando de ella porque es una suerte tenerla al lado.

- E Iñaki no podía terminar alejado de ella.

- Es algo que toda España lo estaba pidiendo. En redes sociales no podía poner una foto con otro personaje femenino que no fuera Carmen (María León) porque me caía la del pulpo siempre.

«Como pez fuera del agua»

- ¿Cómo fue el regreso de su personaje a Sevilla?

- Para mí, ese personaje siempre ha tenido más sentido en el sur que en el norte. Por el contraste, no por preferencias geográficas mías. Iñaki da mucho más juego en Sevilla, donde sigue siendo, por mucho tiempo que pase, un pez fuera del agua. Cuantas más pelotas le des para hacer malabares, más la va a cagar y más nos vamos a reír todos.

- Como una familia que se multiplica...

- Sí, le estamos viendo tapar goteras con una niña en una mano y un niño en la otra. Se convierte en una especie de Phil Dunphy ('Modern Family') a la vasca. También creo que hemos rodado unas escenas muy tiernas y muy bonitas con Elaia. Hemos conseguido una química y un nivel de interacción entre los dos que es increíble. Me lo he pasado teta con ella. Cuando hay algo que no se puede controlar, como es el caso, te ves obligado a improvisar. A lo mejor en el guión ponía: 'Elaia llora'. Bueno, llora si quiere. Ese factor de descontrol le da mucha verosimilitud al asunto y es algo que hemos disfrutado mucho.

- Y comparte nombre con su otro hijo...

- Fue un guiño muy bonito. Nadie me lo había dicho, y cuando lo leí en el guión me gustó mucho. Además, en una escena del primer capítulo, Maritxu, mi madre, es la que propone que le pongamos Jon al niño: 'Juan, como tu padre. ¡Jon!'. E Iñaki dice: 'Jon... Qué nombre más simple'. Hicimos un doble guiño, y la verdad es que al niño hay que quererlo. Es una criatura que sabemos que viene de otra persona (Gotzone), que es 'la mala' de la película, pero que está bien justificado. Ella se va a gestionar un hotel de 3 estrellas en Australia, e Iñaki, que tiene buen corazón, le propone hacerse cargo del hijo e ir viendo qué pasa.

- ¿Cómo han notado el cambio de duración de los capítulos?

- Que duren 50 minutos es una bendición, y creo que lo notamos a todos los niveles. Si lo piensas fríamente, hacíamos una película de corta duración cada semana. A los guionistas les ha permitido quitar un poco de paja. Ahora, las escenas son más cortas y en todas pasan cosas. Seguro que el espectador lo ha notado y se ha quedado con ganas de más. Acostumbrados a los otros, cuando vimos el primero episodio dijimos: '¿Ya ha acabado?'.