«La ficción española cada vez es más exportable»

Paco Tous interpreta al alcalde de Castrofidel. / antena 3
Paco Tous interpreta al alcalde de Castrofidel. / antena 3

Paco Tous es el fichaje estrella de la quinta temporada de 'Allí abajo',la serie que esta noche emite Antena 3. «Su éxito se debe a su descaro y frescura, al poco filtro que tiene»

JULIÁN ALÍA

Como quien entra «en casa ajena», porque llega en su quinta y última temporada, Paco Tous (Sevilla, 55 años) ha rodado «doblemente» 'Allí abajo'. Una, «por el título», y la otra porque lo ha hecho en su tierra tras haber trabajado durante gran parte de su carrera «en Madrid, e incluso más veces en Barcelona que en Sevilla». «Poder ir al plató desde tu casa después de tantos viajes ha sido un placer», comenta el actor que da vida a Epi, el alcalde de Castrofidel, en la serie, que promedia más de dos millones de espectadores y un 14,9% de cuota de pantalla, y que esta noche a las 22.45 horas emite Antena 3.

- ¿Ha notado la magia que decía María León que destila la serie?

«Para la comedia, el formato de 50 minutos es incluso grande»

- Puede que esa magia venga de la mezcla del sur y del norte. Hay muy buen ambiente de trabajo, más incluso que buen rollo. En cinco temporadas ya se crean vínculos de amistad. Y cuando pasa eso, y en ese orden, normalmente funciona todo muy bien.

- ¿Cómo se unió al reparto?

- Querían tener un personaje que se saliera un poco del hospital, pensaron en mí... y yo dije que sí. A comienzos de la serie ya hubo un poco de tanteo, pero no pude estar por otro proyecto que me coincidía, y que ya había aceptado. Esta vez me pillaba bien, y además era con compañeros con los que ya había trabajado, como María León. Por eso me hacía especial ilusión, y también por estar en Sevilla trabajando, claro.

- ¿Por qué diría que ha conseguido mantenerse cinco temporadas en antena?

- Yo creo que por el descaro, la soltura, la frescura, el poco filtro que tiene. Se permite jugar con varios estilos, con actores que hacen realidad y otros que hacen incluso el payaso. Esa mezcla es muy descarada, y yo creo que complace a la gente. De entrada la propuesta es muy libre, muy descarnada. Si te gusta, bien, y si no, pues nosotros lo hemos intentado.

- Como actor, ¿con qué personajes se queda?

- Hombre, es inevitable hablar de 'Los hombres de Paco', del inspector Francisco Miranda. Fueron cinco años de trabajo y ciento veintitantos capítulos, y aparte de eso fue escuela para mí en televisión. También podría decir que me encantó la sobriedad de mi personaje en la primera parte de 'La peste'. Y después hay uno que me trabajé con mucha ilusión, porque me parecía muy difícil, que fue cuando hice de Tejero. Sobre todo porque era un personaje histórico, pero que prácticamente había que inventar, porque en realidad conocíamos los minutos del asalto y poco más. Lo demás era inventarse e intentar emular a un personaje que todos creemos que conocemos pero que no hemos visto mucho, y eso era un riesgo.

- Ese se sale bastante de la comedia.

- Sí. Si me dan trabajo, tampoco me importa que sea con un poco más de realismo. Por ejemplo, el personaje de Moscú en 'La casa de papel', que era un poco el papá de los más jovencitos de la serie. Ahí disfruté actuando. Me lo pasé muy bien y me divertí mucho.

«Benditas» plataformas

- ¿Cómo ha visto la llegada de estas nuevas plataformas?

- Benditas sean, porque ofrecen más puestos de trabajo, hacen que el consumo de televisión sea más rápido, te permiten elegir y ver contenido a la carta... Yo creo que esa variedad hace que nos arriesguemos más en lo audiovisual. La ficción española es cada vez más exportable. Cada vez sabemos hacer mejores series, y no solo los actores, también guionistas, creadores, directores, técnicos, iluminadores, realizadores...

- ¿Y con qué duración se encuentra más cómodo?

- Yo siempre digo que para la comedia el formato de cincuenta minutos incluso es grande, que todavía le sobran minutos. Se pueden hacer capítulos más cortos, y le vendría bien al ritmo vertiginoso que se necesita en una comedia. En las tramas de 'thriller' cada episodio puede aguantar algo más, pero se acaba convirtiendo en un tiempo excesivo por la publicidad, que todos sabemos que es muy necesaria.