«La economía aún asusta»

Javier Ablitas analiza los extintos canales de información financiera en España. «No hemos aprovechado la crisis para tener mayor educación sobre estos temas»

JULIÁN ALÍA

Tras casi quince años consecutivos de televisión financiera, España no cuenta con ningún canal dedicado a la información económica desde 2012. Ese es el motivo por el que el doctor en Comunicación, antiguo subdirector de la ya extinta Business TV y director de programas en Expansión TV, Javier Ablitas (Pamplona, 46 años), escribió el libro 'Business TV, la última televisión', basado en su tesis doctoral de hace un par de años, pero que «rebaja el tono académico para que sea más digerible».

- ¿Por qué cree que no ha funcionado la televisión económica en España?

- Porque la oferta no está siendo capaz de venderlo, o la demanda de comprarlo. O no hay productos que atraigan la atención del público, o no hay suficiente masa de público para sostener un producto con los costes que conlleva.

- ¿En cuál de los dos pondría el acento?

- Es un poco como el huevo y la gallina. Tenemos que preguntarnos cada uno, como espectador, por qué. Los contenidos audiovisuales tienen que ser interesantes, y ¿qué tipo de contenidos son los que se consumen ahora? Si vemos las audiencias, entretenimiento puro y duro. ¿Es la economía entretenimiento? Puede serlo, pero realmente la percibimos como un ladrillo. No sé si por cómo la contamos, o porque oímos 'economía' y nos asustamos porque pensamos que es un tema delicado. Es curiosa la distancia que hay entre la importancia que tiene la economía en nuestra vida, y la que nosotros le damos.

- En realidad, casi todo es economía...

- Está presente a la hora de comprar, de tener trabajo, de irte de vacaciones o no, de elegir coche, restaurante, ropa... Todo son decisiones económicas, y sin embargo, cuando escuchamos 'información económica', nos ponemos a la defensiva. Lo entendemos como algo muy especializado. En muchos casos, y eso sí es culpa de la oferta, se ha seguido un modelo muy vinculado a los mercados, y al final la economía es todo.

- ¿Qué otro enfoque se le puede dar?

- Los proyectos televisivos, tanto los internacionales como los españoles, están centrados en los mercados bursátiles, y aquí entramos en un círculo perverso: ¿Para quién estoy haciendo esta información? Al final dejamos fuera al resto de la gente a la que le podría interesar. Luego hay programas en cadenas generalistas en los que se habla de economía, aunque no lo percibimos como tal, y tienen audiencias millonarias, como 'Salvados', sobre el mercado eléctrico, los programas de 'Españoles por el mundo'... Al final las preguntas son: 'Oye, ¿y cuánto cuesta comer aquí? ¿Cuál es el sueldo medio? ¿Cuánto cuesta alquilar? Y eso es economía, pero no lo vemos con ese prejuicio del programa económico.

- Entonces, ¿la 'culpa' sería de la oferta?

- Igual la oferta no ha sido capaz de ampliar el foco para atraer al público, pero también la cultura financiera que hay en España y el tipo de contenido que buscamos en lo audiovisual impiden que tengamos nunca audiencias millonarias en la información especializada. Ni en este ni en ningún campo. La cantidad de gente que compra periódicos económicos es baja, otra cosa es que sea gente influyente y entonces sea más relevante. Son noticias que leen aquellos que toman decisiones.

Demasiada velocidad

- ¿Se cuenta bien la economía en las noticias?

- Es algo que requiere cierta formación por parte del que lo está contando, y en los medios generalistas se habla de todo a mucha velocidad, con lo cual es complicado ahondar. Hay cosas que no se pueden explicar en un 'tweet' o en un vídeo de un minuto y quince segundos, que es como nos informamos. Vivimos en un momento de hipervelocidad e hiperfragmentación de audiencias. Yo creo que los periodistas tenemos que hacer un esfuerzo por conseguir que los temas sean atractivos.

- Últimamente, se han introducido algunas expresiones en el vocabulario, pero ¿ha crecido el conocimiento económico en España?

- Con la crisis financiera, desde el año 2008, y cuyas secuelas todavía padecemos, muchos términos que eran objeto de atención solo de medios especializados pasaron a medios generalistas, pero creo que nos hemos quedado en la espuma. Hablamos de 'prima de riesgo', pero probablemente solo sabemos la palabra y no lo que hay detrás. No hemos aprovechado la crisis para tener mayor educación financiera.

- ¿El futuro del contenido audiovisual económico puede estar más en las nuevas plataformas y en Internet que en la televisión?

- Las nuevas tecnologías nos abren un abanico de posibilidades que permite que vayamos hacia modelos más personalizados. Vamos a un consumo de ver cuando queremos y donde queremos, y a una fragmentación de la audiencia, y ese cambio de modelo permite que ya no se tenga que depender de licencias para ofrecer un producto. Un contenido online te permite llegar a cualquier lugar, y el español es el segundo idioma nativo del mundo.