«Ya no tenemos nada que demostrar»

Jon Plazaola, en el papel de Iñaki, junto a María León (Carmen en la serie). / antena 3
Jon Plazaola, en el papel de Iñaki, junto a María León (Carmen en la serie). / antena 3

Jon Plazaola retoma el lunes su personaje de Iñaki con el estreno de la cuarta temporada de 'Allí abajo' en Antena 3. Lo hace como padre primerizo: «Me desarrolla el instinto paternal»

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Iñaki y Carmen, o lo que es lo mismo, Jon Plazaola (Urretxu, Guipúzcoa, 1982) y María León, no atraviesan el mejor momento de una relación amorosa que ha enganchado durante tres temporadas en 'Allí abajo' a más de tres millones de espectadores en cada capítulo. El próximo lunes (a partir de las 22.30 horas), Antena 3 estrena la cuarta y viene con una niña debajo del brazo. A las disparatadas tramas de este idilio entre un vasco y una andaluza -y toda la gente que les rodea- se les une la paternidad primeriza. «Un bebé es de esas cosas que te hipnotizan», confiesa el actor.

- ¡Cuatro temporadas! Son un unicornio televisivo.

- Sí que lo somos, por eso lo apreciamos como un regalo. ¿Sabes eso de cuando te dicen 'ahora a disfrutar'? Pues así nos lo estamos tomando. Sabemos que tenemos responsabilidad, pero no tenemos nada que demostrar ya. Nuestro camino está marcado por el éxito de las tres temporadas anteriores y ahora se nos tiene que ver disfrutar y pasarlo bien para que la gente en sus casas también lo haga.

«Hay que controlar cómo nos comportamos ante las redes sociales»

- ¿Iñaki va a tomar por fin las riendas de su vida?

- Eso ya se verá, hay cosas que cambian y otras que nunca lo harán. Nosotros necesitamos comedia, lío, y nos funciona esa cuadrilla y esa madre diciéndole a Iñaki todo lo que tiene que hacer. Él se da cuenta de los líos en los que se mete por hacer caso a la gente que le rodea. Yo creo que es hora de que Iñaki dé un golpe sobre la mesa y tome sus propias decisiones.

- ¿Sigue descubriendo matices nuevos de él?

- Sobre todo cosas que tienen que ver con su carácter, con su manera de ser. Hemos construido un personaje limpio, bonito y bueno, al que la temporada pasada se le vio en momentos oscuros. Él es humano y hace las cosas mal, pero también busca el perdón de buen corazón. Eso es lo que más me gusta de Iñaki.

- Regresa la actriz Aitziber Garmendia. ¿Cómo queda la cosa con Carmen?

- Sobre el papel, va a ayudar poco a que recupere la relación con Carmen (María León). Pero es una pena que solo aparezca en una trama de dos o tres capítulos. A Aitziber le tengo un cariño especial; para mí es la mejor actriz cómica de nuestra generación.

- Ahora que Iñaki es aita, ¿le ha salido a usted el instinto paterno?

- Una niña crea un ambiente especial en el rodaje. Todos hablamos más bajito y nos comportamos de una manera más suave, más tierna. Un bichito que te mira de esa modo te produce infinitas sensaciones. Se desarrolla cierto instinto paternal bastante mágico. Un bebé es de esas cosas de la naturaleza que te hipnotizan.

- Rodaron en la Costa del Sol, pero no les paró de llover...

- Y más que lluvia, viento. Todos fuimos un poco confiados, pensando en vacaciones con pantalón corto y bañador, pero ni me los pude poner (risas). Tuvimos que retrasar el rodaje, aunque finalmente nos hemos traído buen material.

Censura fuera de tiempo

- Ahora, con 'Handia' y 'Errementari', el folclore vasco está de moda.

- Es curioso cómo a veces las cosas coinciden en el tiempo. Tenemos una mitología y una cultura muy rica que tiene muchas cosas que contar, muchas leyendas de caseríos y de fiestas populares que están ahí y a la gente le interesan. Son leyendas muy cinematográficas y funcionan bien.

- ¿Qué le ha parecido el secuestro de 'Fariña'?

- La censura no funciona para nada en los tiempos modernos, no tiene sentido. Estamos asistiendo a capítulos tristes. No entiendo cómo se pueden poner límites al arte, a la opinión o a la crítica. Hay problemas más graves ahora mismo. En las redes sociales hay gente que recibe ataques gratuitos por parte de personas que se esconden detrás de un avatar. No se debería de censurar, porque el derecho a la crítica debe prevalecer, pero hay que controlar cómo nos comportamos ante las nuevas tecnologías de la comunicación. Hay episodios bastante tristes.

 

Fotos

Vídeos