El asalto de los invitados

El análisis de las costumbres de los telespectadores en otras casas será clave en el futuro. / r. c.
El análisis de las costumbres de los telespectadores en otras casas será clave en el futuro. / r. c.

Los sistemas de medición registran un aumento del número de personas que ven la televisión en casa ajena. Ya son el 6% del total de la audiencia

JULIÁN ALÍA

Con poco más de un año de implementación en los sistemas de medición, los invitados, los que disfrutan de la televisión en casa ajena, ya representan el 6% del total de la audiencia. Gracias a ellos, la cifra de minutos diarios por persona asciende a 248, lejos de aquellos 255 que se promediaron durante la temporada de 2012-2013, máximo histórico hasta la fecha (y eso que por aquel entonces no valían los invitados), pero superando los 242 de la anterior. Casi tres millones (2.933.173) de horas de consumo televisivo acumulan estos telespectadores en el último periplo, con un promedio diario de trece minutos. Algo que se antoja clave en un futuro, ya que solo lleva instaurada desde marzo de 2017.

Mientras tanto, el diferido lleva conviviendo con nosotros algo más de tiempo. Llegó en febrero de 2015 y desde entonces no ha parado de crecer. Lentamente, eso sí. Uno de los motivos es que solo se contabilizan aquellos contenidos visualizados en un televisor, para que pueda ser recogido por un audímetro, y con hasta siete días de diferencia desde de su emisión. Actualmente, su impacto está cifrado en seis minutos diarios, representando el 2% del total.

Dentro del diferido, el 40% lo acapara el denominado Vosdal, un término que hace referencia a la visualización en su mismo día de emisión. Mientras que el 19% le corresponde al día siguiente (ADE1), el resto se reparte entre el segundo y el séptimo día (ADE2-ADE7), siendo mucho más equitativo y donde ninguno supera el 9%.

Desde 2015, el número de programas emitidos en diferido no ha parado de crecer

Además, la diferencia entre la audiencia de los canales de pago y en abierto mediante esta forma es abismal. Representa un irrisorio 1% en los gratuitos y un impresionante 14% en los que requieren suscripción. El motivo es que estos últimos facilitan tanto la grabación como la reproducción del contenido a posteriori, algo más acorde con los tiempos actuales.

Teniendo en cuenta las novedosas variables aplicadas a la medición, las cadenas temáticas de pago han pasado de un 7,5% de cuota de pantalla a un 8,4; es decir, un aumento de 0,9%. Les siguen Clan y Disney Chanel, que suben un 0,1%, y son La Sexta, FDF, Divinity, DMax, Trece, La 2, las autonómicas, Cuatro y Telecinco los que pierden un mayor número de telespectadores. Los dos principales canales de Mediaset esperan que este descenso se solvente con las audiencias del Mundial de Rusia, muy propensas a las quedadas, aunque no han podido contar con una gran actuación de la selección española, que suele acaparar en torno a un 70% de la audiencia, pero que cayó en octavos de final.

De hecho, son los canales de fútbol, de deportes en general, de series y de películas los que han experimentado una mayor subida. Es algo que puede provocar nuevas batallas por derechos televisivos, bajadas del porcentaje de audiencia de contenidos de otra índole, o que las cadenas que emiten en abierto intenten mejorar o incluir servicios para visionado en diferido, ya que se ha dejado clara su relevancia en los cerca de 5.000 audímetros españoles.

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