«Estoy acostumbrada a que nos insulten»

La periodista trata de seguir informando a pesar de que un encapuchado quiere impedírselo. / R. C.
La periodista trata de seguir informando a pesar de que un encapuchado quiere impedírselo. / R. C.

Ángela García, la reportera de TVE agredida mientras informaba de la Diada,cree que nunca se había llegado tan lejos. Ayer volvió al trabajo con un chichón en la cabeza

JOSÉ ANTONIO GUERRERO

Ángela García Romero, periodista barcelonesa de 28 años de TVE, se ha convertido en protagonista involuntaria de las noticias. Las imágenes de la agresión sufrida la noche del miércoles mientras cubría en directo una concentración alternativa frente al Parlament en el marco de la Diada se han hecho virales. A ella unos encapuchados le arrojaron líquidos y basura y le dieron una pedrada en la cabeza, y a Ricardo, el cámara que la acompañaba, le rompieron de una patada el trípode y le lanzaron agua y cerveza que han dañado el equipo. Este intolerable sabotaje ha generado un torrente de mensajes de condena y de solidaridad hacia ambos reporteros. Ayer jueves, con un chichón en la cabeza, Ángela volvió a coger el micro para seguir trabajando en lo que le apasiona: contar las noticias, no protagonizarlas. - Lo primero, ¿cómo se encuentra?

- Tengo un chichoncito en la cabeza, es pequeño, pero lógicamente me duele si me lo toco, pero nada importante. Me pillas yendo al consultorio médico de la tele...

- Y del susto ¿se ha recuperado?

- Estamos bastante acostumbrados a que nos insulten, a que nos increpen con el famoso 'prensa española, manipuladora', pero nunca habíamos llegado tan lejos. Tienes el shock del momento, pero ya estamos acostumbrados a trabajar con cierta tensión.

- ¿Hoy (por ayer) va a trabajar?

- Sí, si hubiese querido, lógicamente, me podría haber cogido el día. Pero estoy bien.

- Las muestras de apoyo han sido impresionantes; fuera y dentro del periodismo, la gente se ha volcado.

- Sí, tras la agresión yo seguí trabajando, pero cuando llegué a casa y pude ver tanto mi teléfono personal, que estaba llenísimo de wasaps, y los mensajes en Twitter... realmente impresiona. A veces cuando pasan estas cosas sale todo lo bueno de la profesión... y todos los compañeros que te apoyan...

- ¿Cómo ocurrió?

- Todo esto fue al final de una larga cobertura en directo para el Centro Territorial de TVE en Cataluña. Hicimos tres horas y media de especial informativo. Fue justo en la última conexión que teníamos, ya casi a las ocho de la tarde, cuando cubríamos una concentración que se había convocado a través de las redes sociales. Ni siquiera estábamos en primera línea. Estuvimos toda la tarde allí haciendo directos sin tener ningún problema, hasta que un grupo aislado de encapuchados bastante jóvenes se fueron calentando poco a poco y vinieron a por nosotros. Nos empezaron a tirar agua, cerveza y todo tipo de líquidos; la peor parte se la llevó mi compañero. Él es 'freelance' y tiene su propio material de trabajo, pero aunque esté asegurado, es muy triste ver cómo a un compañero le rompen el trípode por la mitad de una patada y le empapan toda la cámara... es muy triste.

- Pero los dos aguantaron el tirón... y a pesar de la pedrada en la cabeza y todo lo demás, siguió informando...

- Estamos bastante acostumbrados a trabajar con cierta tensión, con gente que te mira, que te pasan una bandera por encima, que te molestan con un puntero láser... Tampoco éramos muy conscientes de lo que pasó hasta que vimos el vídeo. Yo estaba muy concentrada; solo miraba al objetivo de mi cámara y veía que mi compañero seguía grabando, así que seguimos los dos.

- ¿Pensó que su familia podía estar viendo la agresión en directo?

- Miraba preocupada el móvil por si habían visto las imágenes o alguien se lo había contado... Luego cuando hablé con ellos le quité un poco de hierro.

«No se puede generalizar»

- Hubo gente de la concentración que trató de parar a los agresores...

- Sí, en el momento de la agresión hubo gente que les pidió que pararan y nos dejaran trabajar. Esa parte también hay que explicarla porque no todos son así. No se puede generalizar. Esto no es Afganistán y tampoco quiero que lo parezca.

- ¿Cree que estos ataques amenazan la libertad de prensa y el derecho a informar con libertad?

- Secundo lo que ha dicho el Consejo de Informativos de TVE. No hay democracia sin periodismo. Yo respeto a todo el mundo y en la libertad de expresión está que ellos puedan decirme que no les gusta mi medio de comunicación... ahora bien, de ahí a que no pueda hacer mi trabajo... Creo que mis crónicas son muy objetivas y lo que me sabe mal es cuando te vienen y te dicen que no estás haciendo bien tu trabajo... por favor escúchame lo que estoy explicando y si luego cuando acabe, crees que he dicho alguna mentira como estás diciendo... pues me lo comentas. Pero sin coacciones.

- ¿De todos los mensajes se queda con alguno en especial?

- Me quedo con todos los positivos. Sabe mal que todavía haya gente que intenta justificar la agresión. Pero he visto que hay independentistas que la han condenado.