Infiltrado en el narco

David Beriain entrevista a integrantes del cártel.:: dmax/
David Beriain entrevista a integrantes del cártel.:: dmax

El periodista David Beriain se adentra en el cártel de Sinaloa,la organización criminal más poderosa del mundo, en su último trabajo para DMAX. «Asusta el grado de intimidad que hemos tenido»

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Frente a frente están sentados David Beriain (Artajona, Navarra, 1976) y un 'narcojunior', es decir, el hijo de un capo de la droga mexicano acostumbrado a vivir en la opulencia. El joven no para de esnifar cocaína durante la entrevista hasta que llega un momento en el que le pide al cámara que deje de grabar, se ha enfadado de forma caprichosa. Les apunta con su pistola y el reportaje se va a negro. Es uno de los momentos más tensos que ha vivido Beriain en toda su carrera, y no han sido pocos. Hace unos años rompió el cerco del ejército de Laos para encontrar a los últimos supervivientes de la etnia Hmong, estuvo en la guerra de Irak y se adentró en el Amazonas en busca de los cocineros de metanfetamina. Esta noche, a partir de las 22.30 horas, regresa al canal en abierto DMAX con su nueva serie documental de cinco episodios, 'Clandestino'. Esta vez se adentrará en el cártel de Sinaloa (México) y visitará El Salvador, un país en el que los ciudadanos han empezado a organizarse en grupos de autodefensa para combatir a las maras.

Nos sentamos frente a él y le preguntamos por ese momento. «Te cagas, estuvo a punto de pegarle un tiro a la cámara. Pensé 'he estado con gente más chunga ¿y el que me va a matar va a ser este?'. Es cuando te das cuenta de que para eso vale la bala de cualquiera. Lo pasamos fatal porque estaba fuera de control», nos explica Beriain, al que le remueve algo en su interior mientras lo cuenta. Debido a lo truculento de algunas de las escenas del reportaje, el canal se ha visto obligado a subir la calificación de edad del programa de 'recomendado para mayores de 16 años' a '18'.

Para comprender la magnitud de la proeza de Beriain, basta decir que el cártel de Sinaloa es la organización criminal más poderosa del mundo según la CIA, cuenta con un ejército de 15.000 sicarios y emplazamientos fortificados en los que disponen de artillería pesada. Eso sí, desde la detención en enero de 2016 de su líder, Joaquín 'El Chapo' Guzmán, que se convirtió en el fugitivo más buscado del mundo tras la muerte de Osama Bin Laden, se ha abierto una lucha por su sucesión.

«La idea de este reportaje surgió antes de la detención del Chapo. Pensamos: ¿y si intentamos llegar hasta él? Pero cuando estábamos preparando todo van y lo pillan, para colmo de males Sean Penn le acababa de hacer una entrevista que como periodista me cabreó mucho porque fue un ejercicio de ombliguismo, una oportunidad perdida. Cuando fuimos a Sinaloa nos dimos cuenta de que todo hubiera sido más fácil si no hubieran detenido al Chapo, o el 'señor' como lo llamaban allí, porque se desató una lucha en su organización por su sucesión. Todo el mundo empezó a matarse entre sí», explica Beriain.

El contacto español

Por supuesto, no se puede poner un pie en México y esperar a que te llamen desde el cártel de Sinaloa para que te hagan una ruta por el interior de su organización. Hay que apelar a su ego, el ansia de salir en televisión que suele acompañar a la profesión de criminal.

«Son gente de la que se hacen narcocorridos, canciones, que es como si en la Edad Media a un caballero le hubieran dedicado 'El Mester de Clerecía'. Pero antes de que pulsemos el botón de grabar tenemos que hacer muchas reuniones para pactar los términos de nuestros encuentros. En México nos abrimos camino gracias a Pablo García Inés, un madrileño que es uno de nuestros investigadores, y pactamos siempre lo que podemos grabar o no. A diferencia de otros programas que venden humo constantemente y luego no pasa nada, nosotros tenemos el problema contrario: cuando empezamos a grabar es cuando existe la posibilidad de que nos vuelen la cabeza», confiesa el periodista.

Precisamente, su compañero Pablo García-Inés llegó a ganarse tanta empatía que a él también le compusieron un narcocorrido. Se titula 'El contacto español' y se puede ver en YouTube. La letra empieza así: «Les confieso, la misión no era fácil para Discovery Max, hacer un documental / Si quieren saber su nombre, es Pablo García-Inés, ahora vive en Lavapiés».

García-Inés llegó a estar reunido con Consuelo Guzmán, la madre del Chapo, cuya casa había sido asaltada por sicarios semanas antes. Ella le invitó amablemente a comer en su casa. «En ese momento apareció en la casa El Guano Gúzman, el hermano del Chapo, junto a treinta sicarios. Se sentaron a la mesa y le preguntaron a Pablo una y otra vez si era de la DEA (la agencia estadounidense dedicada a la lucha contra el tráfico de droga). Pensaba que lo iban a torturar, pero se libró. Fue de película porque al final El Guano nos dejó acceder a su territorio», recuerda Beriain.

Pero empatizar con delincuentes llegó a crear incluso un dilema moral al equipo de DMAX. «Hemos llegado a tener tanto grado de intimidad que como persona te asusta. Hasta el punto que un marero me dijo que estaría muy bien que él me avisara de a quién iba a matar para que yo entrevistara a esa persona antes y me quedara mejor el reportaje. Por supuesto, no accedí, me hubiera convertido en cómplice de asesinato».

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