«Me gustaría hacer más comedia»

Aitana Sánchez-Gijón, ayer en la puerta del Olympia. / irene marsilla
Aitana Sánchez-Gijón, ayer en la puerta del Olympia. / irene marsilla

Aitana Sánchez-Gijón, actriz | La intérprete representa en el Olympia 'La vuelta de Nora', secuela de 'Casa de muñecas', con un «discurso feminista, pero no panfletario»

LAURA GARCÉS

La actriz Aitana Sánchez-Gijón regresa a los escenarios valencianos más de diez años después de su última visita a la ciudad y lo hace sobre las tablas del Olympia con 'La vuelta de Nora', una secuela de 'Casa de muñecas'. La última vez que pisó la capital del Turia fue con una comedia -lo recordó ayer-, género en el que «me gustaría trabajar, pero para el que no me salen papeles».

Al Olympia llega con algo bien distinto, con una obra que la propia Aitana Sánchez-Gijón, definió de «alto voltaje». El trabajo que hoy se estrena ante el público valenciano traslada al espectador «un discurso feminista, pero que no es un panfleto. Va más allá», expuso ayer la actriz durante la presentación de la obra que estará en cartel hasta el próximo día 20.

A la actriz la acompañan en el escenario Roberto Enríquez, María Isabel Díaz Lago y Elena Rivera para interpretar un texto escrito en 2017 por el joven dramaturgo estadounidense Lucas Hnath. La producción cuenta con la dirección de Andrés Lima.

La protagonista asegura que le ha costado ponerse en el papel de una mujer que deja a sus hijos

'La vuelta de Nora (Casa de Muñecas 2)' se sube a las tablas con lenguaje del siglo XXI para acercar al espectador un conflicto contemporáneo y, por tanto vigente, que lanza un «discurso evidentemente feminista» que propone «una lectura muy interesante para los hombres que hoy en día se sienten un poco descolocados», apuntó Sánchez-Gijón.

'La vuelta de Nora' tiene como punto de partida el regreso de la protagonista 15 años después de haber abandonado el hogar, incluso a sus hijos. A partir de ahí se desencadenará el caos emocional que trajo consigo aquella partida y todo cuanto se plantea con el regreso. El personaje de Nora lleva consigo el papel social de la mujer, pero también el del hombre.

De hecho, el protagonista de la obra, Roberto Enríquez, se refirió a esta cuestión apuntando que el personaje Torvald pone en solfa que también ellos son «prisioneros de un patrón social, ya que tenemos que ofrecer seguridad, tenemos que ser el hombre que tiene que tener las cosas claras, tomar la iniciativa».

Ante ese escenario emociional el actor aclaró que el personaje «también se rebela contra todo ello». En definitiva, advirtió de que el cambio que requiere la sociedad «lo tenemos que hacer todos» y los modelos se tienen que modificar también para todos.

La protagonista insistió en que fue el portazo de Nora -con el que se cierra la primera parte- el que abrió la historia que ahora, en la secuela, pone de manifiesto el nuevo rumbo que quieren emprender tanto ellos como ellas. Esta historia, que la actriz definió de «alto voltaje», ha situado a Sánchez-Gijón ante uno de los personajes más complicados de su carrera «porque como madre es difícil asumir que abandone a sus hijos», pero también la ha conducido a comprender la « necesidad de dejarlo todo y reencontrarse, porque su situación es: eso o la muerte», aseguró.