Las salas de teatro estallan: «Estamos hartas de ser insignificantes para el Ayuntamiento»

Teatro Principal de Valencia./I. Marsilla
Teatro Principal de Valencia. / I. Marsilla

Catorce espacios de Valencia reprueban la política cultural y piden «una apuesta clara con el sector privado de las artes escénicas»

CARMEN VELASCO

Aviso a navegantes: las salas privadas de teatro de Valencia dejan de estar calladas. «Dejamos de mantener una resistencia silenciosa como esta última legislatura». Catorce espacios escénicos de la capital del Turia quieren «reivindicar» sus propuestas y «gritar». «Estamos hartos, hartos de ser insignificantes para las políticas culturales del Ayuntamiento de Valencia», recoge la carta remitida ayer a los medios de comunicación y a la persona que «va a dirigir la concejalía de Cultura». En la carta reclaman que los teatros «pasen a ser una pieza fundamental en la tercera ciudad del Estado» y reclaman una «apuesta clara con el sector privado de las artes escénicas».

La misiva viene firmada por Carme Teatre, El Teatret, Espai Inestable, Sala Carolina, Sala l'Horta, Sala Off, Sala Russafa, Sala Ultramar, Teatre Flumen, Teatro La Estrella, Teatre Micalet, Teatre Talía, Teatro Círculo y Teatro Olympia.

La carta es contundente. «Un Ayuntamiento como el de Valencia no puede dar la espalda a sus agentes culturales como ha ocurrido durante los gobiernos del PP y, sorprendentemente, con el último gobierno con unos políticos supuestamente más sensibles a la cultura».

No se señala nombres de responsables (no se cita al alcalde Joan Ribó ni a la concejal María Oliver), pero sí se apunta al partido que durante la pasada legislatura llevó Acción Cultural, es decir, València en Comú, agrupación que se ha quedado sin representación en el próximo mandato.

La unión de las salas de teatro privada se une a otras críticas y comunicados emitidos durante esta legislatura. En enero de 2017 la Asociación de Empresas de Artes Escénicas del País Valenciano (Avetid) acusó de «competencia desleal» a la conselleria y al Ayuntamiento porque los negocios culturales privados no pueden competir con los precios populares y los cachés que pagan a compañías. El Sindicato de Actores, antes en manos de Ximo Solano y ahora en las de Iolanda Muñoz, o la Associació Valenciana d'Escriptores i Escriptors de Teatre (AVEET) tampoco se han quedado en silencio.

A continuación se detalla el contenido íntegro:

Carta de los teatros valencianos a la persona «que va a dirigir la concejalía de Cultura»

«Usted que va a dirigir la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de València

Ya está bien!!!

El sector de las artes escénicas y, en particular, las salas de artes escénicas de Valencia, como espacios dinamizadores de la creación contemporánea valenciana, y después de muchos años de silencio por nuestra parte, después de diálogos infructuosos con los políticos responsables de cultura de la ciudad de Valencia, después de muchos años de recortes y después de incontables menosprecios y ninguneos a la cultura, queremos reivindicar nuestras propuestas y gritar: estamos hartos, hartos de ser insignificantes para las políticas culturales del Ayuntamiento de València.

Queremos un pacto real que atienda nuestras realidades, nuestro compromiso con el entorno para crear ciudadanos críticos, libres, activos. Si la fotografía simbólica que inicia el acuerdo entre los partidos que van a regir el gobierno de la ciudad, durante estos próximos cuatro años, ha sido en la puerta del Teatro Rialto, necesitamos que este símbolo pase a ser una realidad palpable, y los teatros pasen a ser una pieza fundamental en la tercera ciudad del Estado.

Hemos estado siempre presentes, en lo peor de las crisis, en las amenazas de cierres por ordenanzas municipales obsoletas e imposibles y en los ataques de anteriores administraciones de corte autoritario. Ahora, pensamos que los nuevos gobiernos, teóricamente más sensibles a la cultura, les toca ser decididos, modernos y activos con las salas de la ciudad de València. Y para ello, deben reinventar la relación institucional con nuestras salas, desde un lugar moderno y europeo, en el que una necesaria relación público-privada pase por un acuerdo a largo plazo de inversión, protección y visibilidad de estas estructuras escénicas que aportan valor añadido a la ciudad y estímulos artísticos a toda la ciudadanía.

Un Ayuntamiento como el de València no puede dar la espalda a sus agentes culturales como ha ocurrido durante los gobiernos del PP y, sorprendentemente, con el último gobierno con unos políticos supuestamente más sensibles a la cultura.

Pedimos, reclamamos y deseamos a nuestro Ayuntamiento un compromiso real de apoyo a nuestras realidades, que al fin de todo es un compromiso de apoyo a nuestros barrios, a nuestros ciudadanos, a nuestros entornos.

Para ello os comunicamos que dejamos de estar callados, que dejamos de mantener una resistencia silenciosa como esta última legislatura porque ahora mismo, después de la confianza en el anterior consistorio nos preocupa y nos afecta cualquier decisión que se tome sobre la cultura en la ciudad.

Nos encontraréis y sentiréis nuestro apoyo si la cuestión pública va dirigida en el apoyo decidido, en una apuesta clara con el sector privado de las artes escénicas. Para ello solicitamos que como primera medida:

Se publique la orden de ayudas a salas en 2019; orden de ayudas que ahora mismo está en peligro después de haberla recuperado en el año 2018, por una mala gestión del partido político encargado de gestionar Acción Cultural. Para ello reclamamos que incremente su presupuesto para que todas las salas de la ciudad que puedan solicitar la ayuda puedan ser beneficiarios de la misma y podamos empezar un crecimiento sólido y necesario para mantener la cultura de la ciudad de València (en la tímida orden de ayudas del pasado año, publicada tras años de nada, solamente la mitad de las salas pudieron beneficiarse de ella).

Que se cree una comisión de trabajo con las salas para articular una serie de medidas y de estímulos para favorecer la riqueza cultural-escénica de la ciudad. Una serie de medidas que ahonden en la necesidad de llegar a un pacto a largo plazo, de ayudas a infraestructuras, a la actividad, a potenciar la creatividad de los creadores valencianos, a potenciar una oferta variada (de diferentes formas de artes escénicas, de compañías de fuera de la comunidad valenciana, nacionales, internacionales…) que contribuya todo esto en la creación de audiencias y coloque a la ciudad de València en el mapa cultural del Estado y de Europa.

Que se asuma la ineludible tarea de promocionar la oferta teatral de la ciudad, comunicando al ciudadano la ubicación de salas de artes escénicas y de teatros (difusión y promoción del 'plano de teatros de la ciudad', utilización de mupis municipales, kiosco 'last minute' de venta de entradas, etc.)

Que se revise un borrador consensuado de la nueva ordenanza municipal coherente con la realidad profesional y finalmente se publique, para concluir el eterno proceso de legalización de las salas teatrales con sus licencias de actividad.

Que se cree una coordinación de políticas programáticas de salas públicas y privadas, con proyectos de autopromoción para que todas coexistan con coherencia, de cara a facilitar el consumo de cultura escénica de los ciudadanos.

Nuestro lugar ha sido siempre la resistencia, estar en las trincheras, vivir con la precariedad acuciando… han sido años duros. Y queremos ver la esperanza que toca y que aparece en los sentimientos y sonrisas de los valencianos. Nosotros queremos estar en ese lugar con vosotros. Pero para que eso ocurra necesitamos que las políticas culturales nos tengan presentes y latentes.

Queremos ser protagonistas en esta legislatura por el bien de nuestra sociedad y para el bien de nuestro sector. No queremos ser un edificio más, un proyecto más que se tambalea. Queremos estar ahí, al lado vuestro, y no en silencio confiados. Queremos saber hacia dónde va a ir el Ayuntamiento a nivel cultural y participar proponiendo y reclamando lo que creemos que puede ser mejor para nuestra ciudad«.

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Teatro