Román, motivado, afirma que «quería reaparecer en Valencia»

N. CAMACHOVALENCIA.

«Estoy perfecto y más motivado que nunca», aseguró ayer el torero Román ante un público entregado, deseoso de saber como se encontraba. Ante las decenas de personas que plagaban la sala Alfons el Magnànim de la Beneficencia, el valenciano fue sincero: «quería reaparecer en Valencia, en mi casa».

Lo dijo sin ambages y confesó que, antes de la Feria de Julio, tenía otros compromisos con Pamplona y Santander. «Al primero sabía que no, pero sin desmerecer al segundo, yo quería torear aquí», afirmó. Tan claro lo tenía el valenciano que está preparado para el mano a mano con Emilio de Justo. Aún así, rememoró esa fatídica tarde en San Isidro en la que, casualidades del destina, sustituyó en el cartel al que en la Feria de Julio será su compañero de tarde. «No me arrepiento de haberlo hecho, de haber querido torear. No era una faena fácil. Es verdad que me encontraba en un buen momento y que no he pegado ese golpe sobre la mesa», manifestó.

Duro casi como el acero, aseveró que tras la cornada no sintió «dolor». Aún así, su recuperación le ha obligado a esforzarse y estar listo para volver a triunfar.

«Román nos ha dado una lección humana y de vida después de todo lo que ha pasado. Aquellas horas y días fueron difíciles», aseguró el empresario Nacho Lloret, quien gestiona la plaza de toros de Valencia. Pero el valenciano se reafirmó en su compromiso con los aficionados. «Llega a la Feria de Julio en un momento extraordinario», aseveró Emilio De Justo del diestro antes de confesar que ayer mismo, ambos matadores, se habían entrenado juntos.