Paco Ramos en nombre de la torería

El que resiste gana, se dice en el mundo del toro donde los últimos años salvo contadas excepciones, la consolidación de los toreros necesita, seguramente por las características del toro actual, más tiempo que nunca. Los ejemplos son numerosos. Los últimos casos son Emilio de Justo y Octavio Chacón, que tras más de una década en la que se les había dado por perdidos artísticamente se han convertido en las novedades de la temporada. Caso parecido podría ser el castellonense de Onda, Paco Ramos, que prácticamente apartado de todas las ferias, incluidas las de la tierra, se refugió en las plazas de la América profunda y ha vuelto hecho un excelente torero. Con oficio y mucha seguridad. En Magdalena despachó un duro lote de la corrida de Adolfo Martín sin despeinarse y con maneras de torero caro. Puede ser otra sorpresa a poco que le atiendan.