El MuVIM atraviesa horas bajas

Exterior del MuVIM. / damián torres
Exterior del MuVIM. / damián torres

El museo cumple 18 años sin programa especial, ni librería ni cafetería y cerrará el edificio a final de año

Carmen Velasco
CARMEN VELASCOValencia

¿Qué pasa con el MuVIM? Esta pregunta surge con intensidad en los corrillos culturales de Valencia desde hace meses. El pasado 2 de julio cumplió 18 años, una efeméride que no ha merecido una programación específica ni actividades para celebrar el cumpleaños de la institución artística, más allá de un vídeo que se compartió por redes sociales.

Durante el año en que alcanza la mayoría de edad, el MuVIM se ha ido vaciando. Primero se quedó sin cafetería y luego la librería Dadá (un referente cultural en la ciudad que mereció el Premio a la Librería Innovadora en 2014) se marchó del inmueble por cuestiones ajenas a la gestión del centro artístico. Ambos servicios no dependen del MuVIM sino de otras áreas de la corporación municipal.

El MuVIM atraviesa horas bajas. Sin servicio de restauración y sin establecimiento dedicado a la venta de publicaciones sobre diseño, arte, fotografía y moda, el museo se enfrenta ahora al cierre del edificio, una clausura de al menos cuatro meses y que se acometerá a partir del 9 de septiembre para realizar obras en el sistema de climatización. Los trabajos alterarán la programación del centro y obligará a trasladar exposiciones al Almudín, como la que gira en torno a Alfons Roig.

El MuVIM, que ha tenido cinco directores, cumplió la mayoría de edad el pasado 2 de julio

Desde la dirección del centro de la calle Guillem de Castro se detalla que la gestión de estos servicios, «que completan la dimensión social del museo», no es compentencia del MuVIM y su adjudicación «cumple escrupulosamente con la normativa, que entraña plazos de ejecución largos».

El cierre del edificio y la marcha de negocios no constituyen a priori la mejor forma de alcanzar el 18 aniversario, fecha de la que, según el MuVIM, no hay imperativo institucional para celebrar y emplezan a «los 25 años» para diseñar una programación específica. «Aún quedan siete años», matizan y apuntan que de momento están trabajando en las actividades de la Gran Nit de Juliol (20 de julio), que ofrece actos al margen de la actividad cotidiana y apertura nocturna de las instalaciones.

El MuVIM cumple la mayoría de edad después de superar vaivenes desde su nacimiento y sumar hasta cinco directores (Rafa Company, Román de la Calle, Javier Varela, Joan Gregori, Paco Molina y, de nuevo, Company).

La anterior legislatura no fue fácil ni estuvo exenta de inestabilidad. No solo por «la OPA hostil del IVAM», en palabras de Rafa Company, respecto al MuVIM para que se convirtiera en subsede del Instituto Valenciano de Arte Moderno, sino también por el cuestionamiento de las asociaciones de Artistas Visuales de la Comunidad Valenciana (AVVAC) y de Críticos de Arte (AVCA) a cuenta de la no aplicación del Código de Buenas Prácticas, impulsado por la Conselleria de Cultura.

El cambio del signo político en la Diputación (del PP al PSPV y Compromís) trajo el relevo en la dirección del MuVIM. En 2015 Xavier Rius, diputado de Cultura, eligió directamente a Rafa Company como responsable. Nada más llegar al cargo el político de Compromís optó por no abrir un concurso público para la dirección artística y recurrió a Company, impulsor del MuVIM, gran conocedor del centro y funcionario de la Diputación de Valencia.

En junio de 2018 la Diputación abrió un proceso interno para cubrir las direcciones de los museos de la institución provincial (MuVIM y Etnología) con comisiones de evaluación formadas por los propios funcionarios, como avanzó LAS PROVINCIAS. La asociación de Artistas Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC) consideró «incomprensible e intolerable» estae procedimiento. En septiembre de 2018 lamentó que la Diputación de Valencia «olvide las Buenas Prácticas establecidas en el sector, desdeñando una convocatoria pública y un proceso transparente en la elección de la dirección del MuVIM, dijo en un comunicado.

El centro de la Diputación se desdibuja tras una legislatura en la que asociaciones de artistas y críticos lamentan el incumplimiento del Código de Buenas Prácticas

Las críticas del sector cultural cayeron en saco roto. Desde la corporación defendieron que tanto el MuVIM como el Museo de Etnología son servicios de la Diputación (no instituciones autónomas) y sus responsables han de ser elegidos como marca la legislación referente al sector público.

A las críticas de los artistas visuales se sumó la de la Asociación de Críticos de Arte (AVCA). En octurbe de 2018, un comunicado conjunto de AVVAC y AVCA sirvió para mostrar su «total disconformidad» con el proceso de resolución para la elección de los responsables del MuVIM y del Museo de Etnología. «Nos vemos obligados nuevamente a manifestar nuestra discrepancia con la falta de transparencia del proceso de selección y solicitamos, en la defensa de la ética profesional, la aplicación del Código de Buenas Prácticas», expresan las asociaciones, quienes reclaman que «los responsables políticos superen barreras legales que impidan hacer las cosas correctamente y acorde a las buenas prácticas, modificando o ampliando la legislación vigente y no solo acatándolas sin más».

Además, el proceso de selección de tanto el director como del jefe de exposiciones del MuVIM recibió recursos de otros aspirantes. En noviembre de 2018, Company fue confirmado en el cargo. En el vídeo con motivo del 18 aniversario, el actual director agradeció el apoyo de la sociedad y las instituciones al centro cultural. «Más de tres millones de visitantes se han acercado en estos años a disfrutar de propuestas expositivas del MuVIM», dijo el responsable.

El MuVIM cerró el anterior ejercicio con 213.500 personas, casi 5.000 más que en 2017, que terminó con 208.812 visitantes. La exposición permanente recibió más de 18.000 visitantes en 2018.