Víctor Manuel: «La independencia de Cataluña es como pedir la luna»

Víctor Manuel, ayer en Valencia. / Txema Rodríguez
Víctor Manuel, ayer en Valencia. / Txema Rodríguez

El cantante, que presenta su disco 'Casi nada está en su sitio' el viernes en Valencia, lamenta que la SGAE sea un «polvorín»

LAURA GARCÉS VALENCIA.

Víctor Manuel visita el viernes Valencia. En Les Arts presentará su disco 'Casi nada está en su sitio', un trabajo con canciones propias. A lo largo de 13 temas revisa asuntos del amor y costumbristas. También atiende cuestiones políticas y de ello habla en esta entrevista con LAS PROVINCIAS.

-Llevaba mucho tiempo sin un disco con canciones propias. ¿Qué ha sucedido para que salga ahora?

-Diez años. He estado muy enredado haciendo giras y cuando no tengo algo a la vista no compongo. Me hacen algún encargo, pero hasta eso me da pereza. Sí tengo el teléfono lleno de notas de melodías, esbozos de letras. Cuando me pongo a componer tiro de ese almacén. Siempre he tratado de poner en las canciones lo que pasa alrededor; no sólo lo que me sucede a mí, también a los demás. Aquí hay canciones de amor, costumbristas, un poco de todo, políticas también, cómo no.

«Hay gente que llega a la política tratando de poner una espoleta a la Constitución del 78»

-'Casi nada está en su sitio' es el título. ¿Echa de menos algo?

-Me preguntaban con extrañeza qué era lo que no estaba en su sitio, ahora ya no. Está todo tan descolocado que parece obvio. Lo que manifiesto es la sensación de que el mundo está descoyuntado. Nunca ha habido en EE UU un presidente tan estrafalario como el de ahora, en Europa parece que nos hemos olvidado de la Segunda Guerra Mundial. Además, la tecnología descoloca mucho. Y la cantidad de información mezclada con mentiras, eso también es desestabilizador.

-«Digo España y qué bien suena esa palabra... Y es tan mía como las nubes que pasan». ¿Es una confesión valiente y necesaria?

-No sé si valiente ni necesaria. Escribí hace 37 años 'España camisa blanca', era otra España que salía del blanco y negro. Este país se ha transformado mucho desde entonces. Ahora tenemos otro tipo de patologías, enfermedades de ricos. Hay gente que lo sigue pasando mal, pero hay otra que pide la luna, por pedir algo, y pretende que todo el mundo se pliegue y se la dé. Esos tirones que le dan a este país me preocupan por lo que tienen de disgregador. Nos hemos endurecido mucho. Hoy es impensable una Junta Democrática, un Pacto de la Moncloa. ¿Qué nos ha pasado como país? Es lo que tenemos que pensar. Ha habido mucha gente que ha llegado a la política con cierto adanismo, tratando de inventarlo todo, de ponerle una espoleta a la Constitución del 78.

-Algunos piden la luna, ¿esa luna es la independencia de Cataluña?

-Sí. Entiendo que lo pidan y cómo se ha llegado hasta ahí. Ha habido un salto hacia adelante tratando de borrar la corrupción galopante que asomaba en juicios pendientes.

-Su amigo Joan Manuel Serrat ha recibido duras críticas. ¿Qué opina Víctor Manuel del independentismo?

-Más que críticas son estupideces. Ahí ha tenido culpas graves la izquierda catalana, los restos del PSUC, PSC y todos, que de repente le han comprado el juguete al nacionalismo. Me parece insensato, poco internacionalista, poco solidario. Siempre ha habido nacionalistas, ha habido torpezas por parte del Gobierno y ellos, que han pensado que se podía ir por cualquier sitio a conseguir lo que deseaban.

-¿Qué hacen los políticos por la cultura?

-Nada. Únicamente cuando vienen las elecciones se acuerdan de llamarte para que hagas una gracieta o les firmes un papelín.

-En una grabación sobre la SGAE que dio a conocer ayer la Cadena Ser se escucha a José Ángel Hevia hablar de la conveniencia de «un candidato lo suficientemente estúpido como para que no sea peligroso» en referencia a su sustituta. ¿Qué le parece?

-No son modos. Y me asombra la torpeza. Hoy cualquiera tiene un teléfono y te graba. La SGAE desde hace mucho tiempo es una especie de polvorín. Es como un avispero, metes una cosa y salta el panal por los aires y te come.

-Actúa en Valencia el viernes, Día de la Mujer. ¿Cómo cree que pueden ayudarla los hombres?

-Dejándole espacio para vivir y no pensando que es suya. Estoy de parte de ellas. Creo que la única revolución a la que hemos asistido y ha salido medio bien ha sido la de la mujer. Está en todos los sitios.

-En 'Digo España' recorre todas las tierras del Estado, pero no cita a los valencianos...

-Me di cuenta. El otro día conseguí incluíros, canté en Alcoy y entrásteis, improvisado. En el concierto de aquí entráis. No os he olvidado.