Manzanares reinicia hoy su romance con Sevilla

El alicantino, que alternará con Juli y Roca Rey, alcanza su décimo Domingo de Resurrección

JOSÉ LUIS BENLLOCH

José María Manzanares vuelve un año más, y ya son diez, a ser parte fundamental de la corrida del Domingo de Resurrección la más referencial de la temporada de Sevilla. En esta ocasión, ausente Morante de tan señalada fecha, el alicantino al que aquella afición considera como propio, lucirá en exclusiva el papel del sevillanismo o torero de Sevilla, frente a la presencia más aguerridas de Juli y Roca Rey que completan un cartel que, salvo inclemencias climatológicas de ultima hora, agotará las localidades de la Maestraza.

El alicantino que heredó de su padre las preferencias de aquel publico por su toreo, lo que supone un autentico legado, cultivó y acrecentó esa relación con grandes triunfos entre los que cuenta sobre todos el indulto del toro Arrojado de Cuvillo y la tarde de las cuatro orejas a los toros de Victoriano del Río con las consiguientes salidas por la Puerta del Príncipe, hito que no alcanzó su progenitor hasta el mismo día de su despedida, cuando los toreros que estaban en la plaza entendieron que tan gran maestro no se podía retirar sin saborear semejante gloria y a pesar de no haber cortado los trofeos reglamentarios, tres orejas, tomaron la decisión de izarlo en hombros y sacarlo de tal guisa por tan importante umbral.

Este Manzanares que recibió las aguas bautismales en la capilla de la propia Maestranza por decisión paterna que adivinó la romantica relación que le esperaba a su bastago con Sevilla, es el diestro en activo que más trofeos ha cortado en aquella plaza aunque El Juli y El Cid le superan en Puertas del Príncipe: cuatro de los primeros frente a tres del alicantino, nada que impida que en no pocas ocasiones se hable de él como el Novio de Sevilla en referencia directa al romance que matiene desde siempre con aquel público, que le inspira y le espera como ningún otro.

La preparación de Manzanares ha sido total. Ha estado concentrado en Salamanca

Al no poder torear en Valencia por estar convaleciente de una intervención quirúrgica en su maltrecha espalda, el de hoy es su primer gran conpromiso del año en plaza de primera, que tendrá continuidad en la inmediata Feria de Abril en la que comparecerá dos tardes, más una tercera por San Miguel para completar cuatro paseíllos en el abono sevillano de este año. Al no haberse contratado con la empresa de Madrid, su presencia en la Maestranza aún adquiere más relieve.

La preparación para afrontar Sevilla ha sido total, tanto en lo físico, había que reponerse totalmente tras la operación, como en lo artístico para no perder automatismos frente al toro tras la obligada inactividad. Ha estado concentrado en Salamanca, en la finca de su apoderado, Matilla, donde ha coincidido con quien es su competidor en los amores de la Maestranza, Morante. Con él coincidirá en Sevilla el lunes 6 de mayo junto a otro de los reconocidos como torero de arte, Diego Urdiales.

No compite

El alicantino, siguiendo la escuela familiar se podría decir que no compite con nadie, si acaso consigo mismo. Si está inspirado o encuentra las condiciones adecuadas para mostrarse, se deja llevar y admite pocas comparaciones. Hoy en cambio, en su Maestranza, tendrá dos compañeros, Juli, gran triunfador el pasado ño con el toro Orgullito y Roca Rey que busca su primera Puerta del Príncipe, que son de los que no dejan nada para el día siguiente. Por encima de las circunstancias que se den, ninguno de los dos, ni madrieño ni peruano, es de los que esperan mejor ocasión ni hacen prisioneros. Ellos interpretan el toreo por otro palo, se podría decir también que toman a diario el atajo de las emociones fuertes o la via más directa del coraje, detalle que ni supone ventaja ni menoscabo para nadie, en realidad solo habla de la variedad de matices e interpretaciones que admite el toreo para llegar al climax emocional. Ya se sabe que los hay para todos los gustos de la misma forma que «hay gente pa'to» como dijo el Gallo.

El cartel de Sevilla tendrá hoy mismo una replica espejo en Madrid, solo que de momento en otra división. Se trata en este caso de tres toreros jóvenes, Galvan, Juan Ortega y Pablo Aguado, a los que se les reconocen cualidades artísticas para acercarse al Domingo de Resurrección de Sevilla, día de lo más especial, reservado desde siempre para los toreros del momento y sobre toro para los amores de Sevilla.

Quien no estará este año en la feria abrileña es Enrique Ponce, que a diferencia de Manzanares, desde su debut de novillero, siempre tuvo que vencer extrañas reservas de aquel público al que le costó convencer. Fue así hasta que en la feria de San Miguel de 1999 logró abrir por primera y única vez la Puerta del Príncipe. La ausencia de este año se debe a la postura del empresario que le planteó que torease solo una corrida en feria, oferta que el maestro de Chiva entendió como una ofensa y desestimó. No obstante tampoco hubiese podido actuar como consecuencia de la cogida sufrida en Fallas de la que se repone satisfactoriamente.