«Para digerir la realidad política catalana nos queda el humor»

Ramón Fontseré /LP
Ramón Fontseré / LP

La compañía 'Els joglars' llega a La Rambleta con 'Señor Ruiseñor', una «sátira» del 'procés' que reivindica el cosmopolitismo

Laura Garcés
LAURA GARCÉSValencia

'Els joglars' llegan a Valencia con 'Señor Ruiseñor, obra dirigida por el director de la compañía, Ramón Fontseré. Entre los días 18 y 20 de este mes representarán en La Rambleta esta pieza, que como expone Fontseré, satiriza el 'procés' reivindicando la universalidad del arte frente a las patrias identitarias. El cosmopolitismo de Santiago Rusiñol es el punto de partida.

–¿Qué quiere transmitir 'Els joglars' con la obra 'Señor Ruiseñor'?

–El espectáculo se basa en Santiago Rusiñol, un hombre de la burguesía catalana destinado a ser el 'hereu', a seguir el negocio familiar. Pero él se dedicó a hurtadillas a pintar en contra de los deseos de su abuelo. Para él el arte era una religión, aparte de pintor era dramaturgo, coleccionista, un hombre que conoce y viaja. Era de espíritu abierto, un cosmolita. Y este espíritu en Cataluña no ha encontrado reemplazo. Planteamos una reivindicación del arte como patria universal frente a patrias identitarias.

–¿Qué verá el público valenciano en 'Señor Ruiseñor'?

–Una obra muy higiénica, de tremenda belleza. Hay escenas plásticas muy bonitas y utilizamos mucho la música. Se divertirán con arte y con belleza.

–¿Es una sátira del 'procés'?

–Sí, sí. Hemos hecho una sátira que presenta lo que ahora estamos viviendo en Cataluña. A mí me gusta mucho la frase de Hamlet en la que le dice a Apolonio que trate bien a los cómicos porque son el compendio y breve crónica de los tiempos.

–¿Es necesario el humor para digerir la realidad política y social catalana?

–Sí, no queda otra. Eso o darnos a la bebida. El humor sirve para luchar contra la muerte. Es fundamental.

–¿Cómo ha sentado la obra en Cataluña?

–Ha sido muy bien recibida. Evidentemente ha tenido un efecto catártico. La gente la acogió con mucho interés, nos hemos sentido arropados por el público.

–Ha recordado usted recientemente que el primer montaje sobre Pujol lo hizo Albert Boadellla en 1981, que «caló» al president en unos meses. ¿Y usted, cómo lo ve?

–Es lo que tienen los genios como Albert, la capacidad de predecir. Pujol fue el que puso los cimientos para que tengamos este delirio en el que nos encontramos. Es el que ha propiciado todo esto, con la aquiescencia de los gobiernos de España.

–Defiende la heterodoxia y el derecho a ofender. ¿Esto está mal visto?

–Últimamente hay muchas susceptibilidades. En los años 80 había más libertad, más cintura para tratar temas sin que surgieran esos brotes de 'ofendiditis'.

–¿Los artistas han caído en la autocensura? ¿Lo políticamente correcto les ha atropellado?

–Creo que sí. Y es lo peor. La historia del arte es la provocación. Siempre ha sido así.

–En alguna entrevista aseguraba usted que no veía el final del 'procés' , pero que se hacía ilusiones. ¿Se atreve a hacer un spoiler?

–Creo que va a durar mucho. Ahora puede haber señales de fatiga, pero si hicieran elecciones en Cataluña, volverían a ganar los nacionalistas.