La ilustración resucita a Bolaño

Fanny Marín. Ilustraciones de la adaptación 'Estrella distante'. / lp
Fanny Marín. Ilustraciones de la adaptación 'Estrella distante'. / lp

La adaptación de 'Estrella distante' a cargo de la valenciana Fanny Marín y la muestra 'Por el olvido', de Paula Bonet y Aitor Saraiba, recuperan la obra del novelista chileno Una novela gráfica y una exposición reivindican al escritor a los 15 años de su muerte

CARMEN VELASCO

valencia. «Descubrí a Roberto Bolaño hace poco tiempo, con mi primera lectura de 'Estrella Distante'. Desde el primer momento me enganchó y continué leyendo el resto de su obra. Creo que es un autor sobresaliente y sin complejos. Para mí resulta muy inspirador por su autenticidad, porque es fiel a su estilo», explica Fanny Marín (Valencia, 1983). Ella, junto con Javier Fernández (Murcia, 1984), firman la adaptación a las viñetas de una de las novelas del escritor chileno en la que busca profundizar en la maldad.

«Nuestro objetivo ha sido reflejar el personaje de Carlos Wieder con el aura de misterio con el que Bolaño lo viste. Desde mi punto de vista, en la obra original, el mal absoluto es más un concepto que un individuo. Nosotros hemos tratado de mantener esa atmósfera durante toda la novela, en todas sus historias», añade Marín. Licenciada en Bellas Artes por la Universitat de València, especializada en retrato y paisaje urbano, publica su primera novela gráfica con 'Estrella distante' y lo hace justo cuando se cumplen 15 años de la muerte del novelista. Una de las preocupaciones de Marín era «hacer un trabajo a la altura».

«La ilustración es una disciplina artística más, compatible con el resto. Siempre he pintado y siempre lo haré. Actualmente, estoy tratando de consolidarme laboralmente para más adelante comenzar nuevos proyectos. Para mí la parte profesional del trabajo artístico supone el reconocimiento público, sin embargo, no lo considero indispensable», sostiene la artista valenciana.

La literatura a veces traspasa el papel. La vida y la ficción a veces se entrelazan. En ocasiones cuesta desprenderse de lo leído y a menudo no se desea librarse del poso que deja una lectura. Algunas obras acompañan de por vida a los lectores y algunos escritores atrapan de forma imperecedera con sus palabras todo lo que nos rodea, lo que no caduca, lo que te revuelve, lo que te indigna... Bolaño es de los que deja huella. A Paula Bonet (Vila-Real, 1980) y Aitor Saraiba (Talavera de la Reina, 1983) se la dejó y el resultado es 'Por el olvido' (Lunwerg). El libro es una cartografía emocional y cultural con Roberto Bolaño como pretexto. Es una historia de búsquedas y de encuentros. Es un viaje vital y literario, escrito por Aitor Saraiba e ilustrado por Paula Bonet, dos artistas unidos por el escritor chileno.

. Esta obra mutará en septiembre en una exposición que recalará a partir del 21 de septiembre en Pepita Lumier. «La muestra es un laberinto de amistad, muerte y amor, realizado a cuatro manos, que da como resultado una serie de obras enigmáticas de trazos desdibujados y enérgicos armónicamente ligados a sus textos», según la galería valenciana.

Bolaño, que falleció el 15 de julio de 2003, nunca muere. La prodigiosa producción del autor ( 'Los detectives salvajes', 'Tercer Reich', '2666', etcétera) está al alcance de cualquiera y mutan en forma de ilustraciones. Sus novelas, que abarcan todas las actitudes humanas, instruyen sin dar lecciones. La vigencia del autor chileno pervive.

 

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